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jueves, 26 de marzo de 2026

Cuando todos eran parientes, Parte 2: Cabo Rojo (1821), Actas de Cabildo

Por César A. Zapata Lozada 

Tras el análisis de las reuniones del cabildo de San Germán en 1814, donde el parentesco emergió como un obstáculo para la administración municipal, observamos un fenómeno recurrente: la fricción entre la normativa metropolitana —impulsada por la Constitución de Cádiz— y la realidad social de las élites locales. En comunidades pequeñas y densamente interconectadas, un reducido número de familias consolidaba el poder político y económico mediante alianzas matrimoniales estratégicas.

Siete años más tarde, el 31 de enero de 1821, Cabo Rojo presentó un escenario similar. En dicha instancia, la elección de Don Bernardo Pabón Dávila como alcalde fue impugnada por un impedimento de afinidad en segundo grado con el regidor Don Roque Pagán, lo que obligó a realizar una nueva elección. Sin embargo, al examinar el tejido familiar de electores y elegidos, emerge un panorama más complejo: el parentesco consignado en el acta fue solo uno entre varios vínculos, omitiéndose incluso relaciones de primer grado de afinidad más cercanas que la denunciada.

A continuación, se presentan las consanguinidades y afinidades identificadas en torno a esta elección de 1821. Este esfuerzo busca contribuir a la historia social del poder local y ofrecer a los investigadores herramientas documentales para profundizar en sus propias reconstrucciones genealógicas.

La genealogía es colaborativa; si identifica a estos ancestros, le invito a aportar información para completar sus vínculos familiares.

Acta cabildo Cabo Rojo 31 enero 1821
Acta del cabildo del 31 de enero de 1821

El acta del 31 de enero de 1821: una elección anulada

La junta celebrada en el cabildo de Cabo Rojo el 31 de enero de 1821 tuvo como fin rectificar el proceso electoral del 10 de diciembre anterior. Aunque la normativa dictaba que los oficiales municipales debían ser electos en diciembre para iniciar sus funciones el primero de enero, dicha votación fue declarada nula por el Jefe Político Superior.

La autoridad estatal presidió la reunión tras invalidar los resultados previos, al constatar que la junta no se había ajustado a las disposiciones de la Constitución de 1812 ni a la ley del 24 de marzo de ese mismo año, además de detectarse otros defectos de forma en las actas. Debido a que el secretario del ayuntamiento se encontraba enfermo, las funciones fueron asumidas por el secretario del Gobierno Político Superior presente en el acto.

Tras la lectura de las actas de diciembre y sus elecciones subsecuentes, se procedió al nombramiento de los escrutadores, resultando electos Don Nicolás Pagán y Don Bernardo Pabón Dávila, dando así inicio formal al nuevo proceso de votación.

Los siguientes electores estuvieron presentes:

  • Don Alonso Vélez 
  • Don José Teodoro Montalvo 
  • Don Antonio Irizarry 
  • Don Bartolomé Bonilla 
  • Don Bernardo Pabón Dávila 
  • Don Nicolás Pagán 
  • Don Pedro Pagán 
  • Don Tomás Ramírez 
  • Presbítero Don José Vicente del Toro 
  • Don Juan Font y Soler 
  • Padre cura Don Antonio Vélez 
  • Don Roque de Torres

No estuvieron presentes por estar enfermos o por estar ausentes:

  • Don Manuel del Toro 
  • Don Román López de Victoria 
  • Don Manuel Ramírez 
  • Don Domingo Pagán 
  • Don Roque Pagán

En las primeras elecciones resultaron elegidos:

Alcalde: Don Bernardo Pabón Dávila

Para regidores:

  • Don Manuel Vélez Borrero
  • Don Manuel Antonio Vélez
  • Don Gerónimo Rodríguez
  • Don Manuel Silva

Y para síndico:

  • Don Miguel Cerda

Tras la validación inicial del proceso, se emitió una advertencia formal al cabildo para que, en lo sucesivo, el nombramiento de los electores y la elección de los oficiales del ayuntamiento no se realizaran en una misma jornada, respetando el mandato legal de efectuarlos en días distintos.

En este punto del protocolo, surgió una impugnación relevante: uno de los electores advirtió que Don Bernardo Pabón Dávila incurría en un impedimento legal por parentesco en segundo grado de afinidad con Don Roque Pagán, quien ya fungía como regidor tercero. Ante esta incompatibilidad, la junta determinó la necesidad de elegir nuevos titulares para alcalde, regidor octavo y segundo síndico, toda vez que el Jefe Superior ya había ratificado la validez de los regidores del cuarto al séptimo y del síndico primero.

Una vez verificado el quórum con las dos terceras partes de los electores presentes, se procedió a la votación secreta, obteniéndose los siguientes resultados:

Alcalde 1ro – Don Juan Evangelista Ramírez (9 votos)
Alcalde 2do – Don Antonio Irizarry (10 votos)
Regidor 8vo – Don Bartolomé Bonilla (6 votos) y Don Vicente Ramírez (6 votos), como fue un empate, se decidió a la suerte y salió Don Bartolomé Bonilla. 
Síndico 2do – Don Juan Guardiola (10 votos)

El cabildo entonces quedó compuesto por:

Alcalde 1ro – Don Juan Evangelista Ramírez (de Arellano)
Alcalde 2do – Don Antonio Irizarry
Regidores:
  • Don Roque Pagán
  • Don Manuel Vélez Borrero
  • Don Manuel Antonio Vélez
  • Don Gerónimo Rodríguez
  • Don Manuel Silva
  • Don Bartolomé Bonilla
Síndicos:
  • Don Miguel Cerda
  • Don Juan Guardiola
Escrutinio eleccion 31 enero 1821 Cabo Rojo
Escrutinio de votos, elección del 31 de enero de 1821

Entonces, conforme a que no había resultado impedimentos de parentesco, se dio por terminada la junta que firmaron el señor jefe político superior y electores. Lo firmaron:
  • Aróstegui (este debe ser el Brigadier Gonzalo Aróstegui Herrera, gobernador de Puerto Rico que estaba presente en la reunión)
  • Alonso Vélez
  • José Teodoro Montalvo
  • Antonio Irizarry
  • Bernardo Pabón Dávila
  • Nicolas Pagán
  • Pedro Pagán
  • Tomas Ramírez
  • José Vicente del Toro
  • Juan Font y Soler
  • Bachiller Antonio Vélez
  • Roque de Torres
  • Pedro Tomás de Córdoba, secretario del capitán general de Puerto Rico (autor de las Memorias geográficas, históricas, económicas y estadísticas de la isla de Puerto Rico, 1833)
Certificación de la copia del acta de cabildo

Análisis de los Vínculos de Parentesco y Omisiones Documentales

La relación entre Bernardo Pabón Dávila y Roque Pagán

El acta de cabildo fundamentó la nulidad de la elección de Bernardo Pabón Dávila basándose en un segundo grado de afinidad con el regidor tercero, Don Roque Pagán. Este vínculo se originaba a través de la primera esposa de Bernardo, Doña Luisa Pagán, quien era prima hermana de Don Roque (ambos nietos del tronco común formado por Don Félix Pagán y Doña María Mencia Martínez de Espinosa).

Como dato significativo del estrecho tejido social de la época, consta que Don Bernardo y Doña Luisa no solo eran parientes de Don Roque, sino que fungieron como testigos en su boda con Doña María del Carmen Pagán. Lo anterior revela una omisión deliberada o accidental en el acta de cabildo: Doña María del Carmen era hermana de Doña Luisa, lo que establecía entre Don Roque y Don Bernardo un primer grado de afinidad (cuñados), un vínculo legalmente mucho más restrictivo que el segundo grado consignado.

Asimismo, existían otros vínculos de parentesco no declarados en el documento oficial:
Relación de Tío-Sobrina por afinidad: En segundas nupcias, Don Roque Pagán casó con Doña María Antonia Pabón Dávila, sobrina de Don Bernardo, lo que añadía una nueva capa de interconexión familiar.

Redes de Poder y el Grupo de Electores

Para comprender cómo un reducido grupo de familias controlaba el escenario político de Cabo Rojo en 1821, es imperativo examinar la composición del cuerpo electoral. El poder se concentraba principalmente en dos linajes:

La Familia Pagán: Este clan ejercía un control predominante a través de las ramas descendientes de los hermanos Don José Miguel Pagán (casado con Doña Francisca Ramírez de Arellano) y Don Domingo Pagán (casado con Doña Bernabela Irizarry). De estas líneas emanaban tanto los candidatos impugnados como gran parte de los electores.

Los Ramírez de Arellano: Se identifica también la presencia activa de los descendientes del fundador del pueblo, Don Nicolás Ramírez de Arellano, consolidando un bloque de poder histórico y económico.

Este análisis preliminar de las relaciones de las que tenemos registro sugiere que, si profundizamos en las redes de consanguinidad del resto de los electores, es muy probable que encontremos un entramado familiar aún más denso y complejo.

Electores:

  • Don Alonso Vélez
  • Don José Teodoro Montalvo
  • Don Antonio Irizarry
  • Don Bartolomé Bonilla (su esposa Micaela de Torres era prima hermana del elector Don Roque de Torres)
  • Don Bernardo Pabón Dávila
  • Don Nicolás Pagán (hermano de Don Roque Pagán). Primo hermano de Doña Luisa Pagán esposa de Don Bernardo Pabón Dávila, primo hermano del elector Don Domingo Pagán, primo hermano de Doña María del Carmen Pagán, esposa de Don Roque Pagán)
  • Don Pedro Pagán
  • Don Tomás Ramírez (de Arellano) (hijo del fundador de Cabo Rojo, Don Nicolás Ramírez de Arellano), nos inclinamos por este, ya que fue también alcalde. Hay otro Tomás, hijo de Don Juan y Doña María Dominga Pagán (hija de Don Félix Pagán y Doña María Mencia Martínez de Espinosa). Hay otro Tomás, hijo de Don Pedro Ramírez de Arellano y Doña Margarita López de Victoria. 
  • Presbítero Don José Vicente del Toro (hijo del elector Don Manuel del Toro)
  • Don Juan Font y Soler
  • Padre cura Don Antonio Vélez
  • Don Roque de Torres (primo hermano de la esposa de Don Bartolomé Bonilla)

No estuvieron presentes por estar enfermos o por estar ausentes 

  • Don Manuel del Toro (padre del presbítero José Vicente del Toro)
  • Don Román López de Victoria
  • Don Manuel Ramírez (hay un Manuel, hijo de Tomás Ramírez de Arellano, nieto de Nicolás Ramírez, fundador de Cabo Rojo, puede ser este). 
  • Don Domingo Pagán (hermano de Doña Luisa Pagán, esposa de Don Bernardo Pabón Dávila; hermano de Doña María del Carmen Pagán, esposa de Don Roque Pagán, y primo hermano de Don Roque Pagán)

Conclusión

El cabildo de Cabo Rojo de 1821 muestra con particular claridad cómo el parentesco estructuraba no solo la vida familiar, sino también los mecanismos formales de gobierno local. La afinidad entre Don Bernardo Pabón Dávila y Don Roque Pagán, reconocida en el acta como causa suficiente para invalidar una elección, fue solo una de varias conexiones familiares presentes en el cuerpo electoral.

Al presentar de manera explícita estas consanguinidades y afinidades —incluidas aquellas que no fueron consignadas en el documento—, este trabajo busca servir tanto a la historia social como a la investigación genealógica contemporánea, ofreciendo a descendientes de estas familias información documentada para continuar reconstruyendo las trayectorias, alianzas y ramificaciones de los linajes de Cabo Rojo y del suroeste de Puerto Rico.

Reconociendo que la genealogía es una disciplina de construcción colectiva, queda abierta la invitación a quienes identifiquen a estos ancestros en sus árboles familiares para que provean información adicional. El objetivo es completar las intrincadas relaciones familiares que definieron el ejercicio del poder local en Cabo Rojo durante el siglo XIX.

Fuentes:

  • Archivo General de Puerto Rico, 
    • Fondo Gobernadores Españoles, Municipalidades, Cabo Rojo, Caja 418, Acta del 31 de enero de 1821
    • Fondo Gobernadores Españoles, Serie Justicia, caja núm. 336
  • Archivo Parroquial San Miguel Arcángel de Cabo Rojo
    • Libro primero de matrimonios
    • Libro segundo matrimonios
  • Archivo Parroquial San Germán Auxerre de San Germán
    • Libro primero de matrimonios

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jueves, 26 de febrero de 2026

Cuando todos eran parientes: Usando las actas del cabildo de San Germán (1814) para descifrar parentescos

Por César A. Zapata Lozada

En el blog anterior relacionado a los padres de Don Ramón Ramírez de Arellano vimos como las familias principales del suroeste de Puerto Rico estaban unidas por densas redes de parentesco que estructuraban la vida social, económica y política de la región. En este blog estudiamos esas redes presentadas explícitamente en las reuniones del cabildo de San Germán del 28 de marzo de 1814 y del 4 de abril de 1814.  

Esperamos que al presentar las consanguinidades y afinidades documentadas en estas actas ayude a descendientes de estas familias —Rivera, Ramírez de Arellano, Quiñones, Toro, Vélez, Pabón, Nazario, Sepúlveda, entre otras— a utilizarlas como puntos de partida para continuar sus propias investigaciones genealógicas.

Lo ocurrido en San Germán en la primavera de 1814 demuestra que, en una sociedad pequeña y altamente interconectada, incluso un decreto de las Cortes de Cádiz podía chocar con la realidad cotidiana: cuando todos eran parientes, elegir autoridades “imparciales” se convertía en una tarea casi imposible.

La primera reunión: cuando el parentesco salió a la luz

El 28 de marzo de 1814, reunidos en cabildo extraordinario, los alcaldes, regidores y síndicos de San Germán escucharon la lectura de un decreto de las Cortes de Cádiz que ordenaba presentar los parentescos de los capitulares del cabildo. Lo que siguió no fue una discusión abstracta sobre normas jurídicas, sino una exposición pública, uno por uno, de las relaciones familiares que unían a los propios capitulares.

Cabildo del 28 de marzo de 1814
Cabildo del 28 de marzo de 1814

El cabildo estaba integrado por:

Alcaldes

  • Don Felipe de Quiñones (alcalde primero)
  • Don Manuel Esteban de Rivera (alcalde segundo)

Regidores

  • Don Manuel del Toro
  • Don José Pabón Dávila
  • Don José Ramírez de Arellano
  • Don Silverio de Lugo
  • Don Ramón Ramírez de Arellano
  • Don José Miguel Nazario
  • Don Juan Manuel Vélez Borrero
  • Don Domingo del Postigo

Síndicos procuradores

  • Don José Miguel Vélez Borrero
  • Don Domingo Ramírez (de Arellano)

A partir de ese momento, el acta se transforma casi en un registro genealógico colectivo. A continuación se presentan, de forma narrativa pero sistemática, todas las consanguinidades y afinidades identificadas, indicando cuando alguna relación permanece incompleta o pendiente de confirmación.

Las redes familiares del primer cabildo

Don Manuel Esteban de Rivera

Casado con Doña Ana Petrona del Toro Nazario

Manuel Esteban fue el primero en exponer sus vínculos y, con ello, reveló cómo su propia familia estaba entrelazada con el resto del ayuntamiento. Era primo hermano de Don Ramón Ramírez de Arellano, pues la madre de Ramón era hermana de Sebastián de Rivera, padre de Manuel Esteban, ambos hijos de Antonio de Rivera y Margarita de Torres.

Por afinidad, era cuñado de Don Domingo Ramírez de Arellano, casado con su hermana Dionisia de Rivera. Además, tenía afinidad de segundo grado con Don Domingo del Postigo, ya que su esposa, María Florentina de Rivera , era prima hermana de Manuel Esteban.

Don José Miguel Nazario 

Estaba emparentado en segundo grado de afinidad con Don Manuel Esteban Rivera, ya que su esposa era prima hermana de este último. José Miguel contrajo matrimonio en San Germán el 10 de mayo de 1786 con Doña Antonia de Sepúlveda, hija de Don Francisco Antonio de Sepúlveda y Doña María de Montalvo. Por su parte, Don Manuel Esteban era hijo de Don Sebastián de Rivera y Doña Ana de Sepúlveda, lo que permite establecer que Doña Antonia de Sepúlveda y Don Francisco Antonio de Sepúlveda eran hermanos, y que, por tanto, la esposa de José Miguel Nazario era prima hermana de Manuel Esteban Rivera. Aunque no mencionado en el acta de cabildo, tenían también un tercer grado de afinidad por la esposa de Don Manuel Esteban, Doña Ana Petrona del Toro, hija de Don Juan del Toro y Doña Josefa Nazario de Figueroa. Y por último, aunque tampoco está mencionado, Don José Miguel Nazario y Don Manuel Esteban de Rivera tenían un tercero con cuarto grado de consanguinidad. 

También aparece una relación similar con Don Manuel del Toro,  probablemente primo hermano de su esposa, Ana Petrona del Toro Nazario, aunque esta conexión no ha podido descifrarse por completo.

Don Manuel del Toro

Manuel del Toro estaba ligado a los Rivera tanto por afinidad como por consanguinidad. Por afinidad, tenía segundo grado con Don Manuel Esteban de Rivera. Por consanguinidad, era primo segundo de Don Domingo del Postigo, pues la abuela de este, Doña Rosa del Toro y Quiñones, debió ser hermana del abuelo de Manuel del Toro.

Don José Pabón Dávila

Hijo de José Rugerio Pabón Dávila y María del Carmen Ramírez de Arellano

José Pabón era sobrino carnal de Don Ramón Ramírez de Arellano, al ser hijo de su hermana María del Carmen Ramírez de Arellano. Además, mantenía tercer grado de consanguinidad con Don Domingo Ramírez, ambos descendientes de Don Antonio Ramírez de Arellano. 

Don José Ramírez de Arellano

(Identidad no confirmada; posiblemente José Vicente Ramírez de Arellano, hijo de Juan Isidro Ramírez de Arellano y María del Rosario de Rivera)

Este José Ramírez de Arellano declaró tercer grado de consanguinidad con Don Ramón Ramírez de Arellano, aunque la relación no aparece mencionada por este último, lo que sugiere que podría tratarse de un vínculo por la línea Rivera, si su identificación es correcta, o por los Ramírez de Arellano. También figura una relación no descifrada con Don Manuel Esteban de Rivera.

Por afinidad, aparece en segundo grado con Don Domingo Ramírez, lo que cuadraría si se trata de José Vicente Ramírez, cuya esposa, Beatriz de Sepúlveda, era prima segunda suya, compartiendo ambos como abuelos a Baltazar de Sepúlveda y Juana Ramírez de Arellano.

Don Ramón Ramírez de Arellano

Era primo hermano de Don Manuel Esteban de Rivera y tío carnal de Don José Pabón Dávila. Además, declaró tercer grado de consanguinidad con Don Juan Manuel Vélez Borrero. Si este era hijo de Juan Vélez Borrero y Manuela del Toro Rivera, es muy posible que la relación sea por la línea de los Rivera.

El acta también le atribuye relaciones de tercer grado con Don José Miguel Vélez Borrero y con Don Domingo Ramírez, aunque en ambos casos los grados no cuadran exactamente y probablemente se trate de relaciones mixtas de segundo con tercero.

Don Domingo del Postigo

Casado con Doña María Florentina de Rivera

Domingo del Postigo estaba vinculado a la familia Rivera por matrimonio: su esposa María Florentina era prima hermana de Manuel Esteban de Rivera. Por ello tenía afinidad de segundo grado con Manuel Esteban, con Don Domingo Ramírez y con Don Ramón Ramírez de Arellano.

Por consanguinidad, Domingo del Postigo era primo segundo de Don Manuel del Toro, por la línea de Doña Rosa del Toro y Quiñones.

Don Juan Manuel Vélez Borrero

Casado con Rosa Ramírez de Arellano e hijo de Juan Vélez Borrero y Manuela del Toro Rivera

Juan Manuel era primo hermano de Don José Miguel Vélez Borrero, pues ambos eran nietos de Domingo Vélez Borrero y Rosa de la Seda. Por afinidad, además, estaba unido a este último por matrimonio, ya que José Miguel había casado con su hermana Petrona Vélez Borrero del Toro.

El acta menciona también una relación con Don Domingo Ramírez, aunque el grado consignado no cuadra exactamente y podría tratarse de un tercer grado o de una relación mixta por los del Toro.

Don José Miguel Vélez Borrero

Además de ser primo hermano y cuñado de Juan Manuel Vélez Borrero, José Miguel aparece con una relación de tercer grado de consanguinidad con Don Ramón Ramírez de Arellano, aunque nuevamente el grado exacto no parece corresponder con lo que muestran otras fuentes, lo que sugiere un parentesco mixto de segundo con tercero.

Don Domingo Ramírez (de Arellano)

Casado con Doña Dionisia de Rivera, hermana de Manuel Esteban de Rivera

Domingo Ramírez era cuñado de Manuel Esteban de Rivera. Por afinidad, tenía segundo grado con Don Domingo del Postigo y con Don Ramón Ramírez de Arellano, si se confirma que la madre de este último era María de Rivera, hermana de Sebastián y Ramón de Rivera.

Por consanguinidad, Domingo Ramírez mantenía tercer grado con Don José Pabón Dávila, ambos descendientes de Don Antonio Ramírez de Arellano. También figura una relación no resuelta con Don Juan Manuel Vélez Borrero.

Don José Miguel Nazario

Ver explicación de Don Manuel Esteban de Rivera arriba.

Don Felipe de Quiñones

Como alcalde primero, Don Felipe de Quiñones, al parecer, no estaba obligado a exponer sus parentescos y por ello no aparecen en el acta. Sin embargo, por su inserción en las redes Quiñones–Toro–Rivera, es probable que mantuviera vínculos dentro del cuarto grado o superiores con varios capitulares, aunque no documentables con certeza en este momento.

Don Silverio de Lugo

No se registran relaciones de parentesco entre Don Silverio de Lugo y otros miembros del cabildo en estas actas.

Firma de los capitulares
Firma de los capitulares, 28 de marzo de 1814

La segunda reunión: una nueva elección, nuevos vínculos

(4 de abril de 1814)

Acta de Cabildo del 4 de abril de 1814.
Acta de cabildo del 4 de abril de 1814.

Ante la acumulación de impedimentos, el cabildo decidió repetir la elección apenas una semana después. El nuevo cuerpo quedó compuesto por:

Alcaldes

  • Don Felipe de Quiñones (alcalde primero)
  • Don José Jusino (alcalde segundo, nuevo)

Regidores

  • Don Manuel del Toro
  • Don José Pabón Dávila
  • Don Silverio de Lugo
  • Don Luis García (nuevo)
  • Don Pedro de Sepúlveda (nuevo)
  • Don José Antonio de Torres (nuevo)
  • Don Juan Manuel de la Seda (nuevo)

Síndicos

  • Don José Miguel Vélez Borrero
  • Don José de Silva (nuevo)

Pero el intento de renovación tropezó de inmediato con el mismo obstáculo: los nuevos electos también estaban relacionados entre sí.

Las redes familiares del segundo cabildo

Don Juan Manuel de la Seda

Juan Manuel de la Seda declaró tener un segundo o tercer grado de consanguinidad —el acta muestra una corrección que es difícil de descifrar, si era segundo o tercero— con Don José Miguel Vélez Borrero. Este último era hijo de José Vélez Borrero, nieto de Domingo Vélez Borrero y de Rosa de la Seda. Si el parentesco era de tercer grado de consanguinidad, entonces Rosa de la Seda debió ser hermana del abuelo de Juan Manuel de la Seda.

También declaró tener un segundo o tercero (difícil de leer por la corrección) Don José de Silva y con Don José Pabón Dávila, que permanecen abiertas a investigación. Entendemos que puede ser de tercer grado de consanguinidad si la de Don José Miguel Vélez Borrero mencionada arriba cuadra con esta. 

Don José Jusino

Don José Jusino declaró tercer grado de consanguinidad con Don Pedro de Sepúlveda, aunque la línea exacta no ha podido identificarse.

Cuando la ley no cabía en el pueblo

Tras esta segunda elección, los capitulares reconocieron lo que ya resultaba evidente: en un pueblo donde las principales familias "blancas y aun muchos europeos avecindados" estaban tan entrelazadas, resultaba prácticamente imposible formar un ayuntamiento libre de parentescos.

La solución fue pragmática: mantener el cabildo electo, aceptando implícitamente que la normativa metropolitana no podía aplicarse sin paralizar la administración local. El episodio deja ver, con una claridad poco común, cómo las estructuras familiares condicionaban el ejercicio efectivo del poder municipal.

Firmas del cabildo del 4 de abril de 1814
Firmas del cabildo del 4 de abril de 1814

Conclusión

Las dos sesiones del cabildo de San Germán en 1814 no solo documentan un intento de cumplir una disposición legal. Funcionan también como una radiografía social excepcional, en la que el archivo municipal se transforma en un mapa genealógico colectivo.

Al reunir y presentar estas consanguinidades y afinidades —incluyendo las que aún no han podido resolverse—, este trabajo busca servir tanto a la historia social como a la investigación genealógica contemporánea, permitiendo que descendientes de estas familias continúen reconstruyendo las trayectorias, alianzas y ramificaciones de estos linajes del suroeste de Puerto Rico.

¿Aparece alguno de estos nombres en tu árbol genealógico? ¡Cuéntame en los comentarios!

Fuentes:

  • Dennis de Jesús Rodríguez. “Los Nazario de Figueroa de San Germán, explorando su posible origen,” Hereditas 11, núm. 2 (2010): 66-78.
  • De Jesús Rodríguez, DennisFundación de Mayagüez, Antecedentes históricos y proceso de fundación, Los Martínez de Matos Espinosa, Vecinos fundadores, Mayagüez: n.p., 2021.
  • De Jesús Rodríguez, DennisDon Antonio Ramírez de Arellano, corregidor de San Germán. Estudio biográfico y genealógico de los Ramírez de Arellano del antiguo partido de San Germán, Mayagüez: n.p., 2020. 

Libro Parroquiales

  • Archivo Parroquial San Germán Auxerre de San Germán
    • Libro primero de matrimonios
    • Libro quinto de matrimonios
    • Libro sexto de matrimonios
    • Libro noveno de matrimonios
    • Libro undécimo de matrimonios
  • Archivo Parroquial San Miguel Arcángel de Cabo Rojo, 
    • Libro segundo de matrimonios
    • Libro tercero de matrimonios

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jueves, 22 de enero de 2026

Las Actas de Cabildo como Fuente para la Investigación Genealógica: El Caso de la Paternidad de Ramón Ramírez de Arellano (San Germán, 1814)

Por César A. Zapata Lozada

Actualizado: 18 de febrero de 2026

Cuando los documentos administrativos revelan secretos familiares

Como genealogistas, desarrollamos ciertos hábitos de investigación. Buscamos partidas de bautismo, registros matrimoniales, testamentos y censos. Raramente pensamos en consultar otros documentos, como las actas de cabildo, para resolver enigmas familiares. Sin embargo, a veces la respuesta a nuestras preguntas genealógicas se encuentra en lugares menos esperados.

Este es el relato de cómo un decreto de las Cortes de Cádiz de 1813 y una declaración administrativa de 1814 resolvieron un misterio que los registros parroquiales tradicionales no pudieron resolver: la identidad de los padres de Don Ramón Ramírez de Arellano.

El enigma de Don Ramón

Don Ramón Ramírez de Arellano fue una figura prominente en San Germán durante las primeras décadas del siglo XIX. Nació aproximadamente en 1760. Participó activamente en el cabildo municipal, se casó dos veces con miembros de la poderosa familia Quiñones de San Germán, y sus hijos establecieron importantes alianzas matrimoniales en la región. Sin embargo, su origen presentaba un misterio frustrante.

Firma de Don Ramón Ramírez de Arellano
Firma de Don Ramón Ramírez de Arellano

Don Ramón estaba casado en primeras nupcias con Doña Rosa de Quiñones y en segundas nupcias con Doña Apolonia de Quiñones, viuda de Don Roque Crespo.

Su acta matrimonial de 1829 con Doña Apolonia de Quiñones revelaba un dato crucial: Don Ramón era natural de Mayagüez. Pero los registros parroquiales de Mayagüez no contenían su partida bautismal, y las búsquedas en Mayagüez no habían dado resultados concluyentes. ¿Quiénes eran sus padres? ¿Cómo se insertaba en el extenso árbol genealógico de los Ramírez de Arellano de Puerto Rico?

Un decreto cambia las reglas del juego

El primero de marzo de 1813, las Cortes de Cádiz emitieron un decreto que cambiaría la forma en que se organizaban los ayuntamientos. El gobernador y capitán general de Puerto Rico distribuyó el decreto a todos los ayuntamientos de la isla, exigiendo su "debido y puntual cumplimiento". Esto significaba que los miembros del cabildo debían declarar sus parentescos. Algunos parentescos entre los miembros del cabildo estaban prohibidos. En San Germán, esto significó que en su sesión del 28 de marzo de 1814, todos los miembros del cabildo debían declarar formalmente sus parentescos con los demás capitulares.

La sesión extraordinaria del 28 de marzo de 1814

Imagínese la escena: la sala capitular de San Germán, ese día de marzo. El alcalde primero, Don Felipe de Quiñones, preside. Los regidores y síndicos procuradores están presentes: Manuel Esteban de Rivera, Manuel del Toro, José Pabón Dávila, José Ramírez de Arellano, Silverio de Lugo, Ramón Ramírez de Arellano, Miguel Nazario, Juan Manuel Vélez Borrero, Domingo del Postigo, y los síndicos procuradores José Miguel Vélez Borrero y Domingo Ramírez de Arellano.

Acta Cabildo marzo 1814
Acta de cabildo de sesión extraordinaria del 28 de marzo de 1814

Uno por uno, cada miembro del cabildo declara sus parentescos con los demás. No se trata de declaraciones casuales o informales. Estas son afirmaciones legales, hechas ante escribano, que formarían parte del registro oficial del municipio. La precisión era esencial: errores o falsedades podrían resultar en la invalidación de su participación en el cabildo.

La clave: una simple declaración de parentesco

Entre las numerosas declaraciones de ese día, una sobresale por su simplicidad y su poder revelador:

Don José Pabón Dávila declara ser sobrino carnal de Don Ramón Ramírez de Arellano.

Declaración de sobrino carnal de Don Ramón Ramírez de Arellano

Esta frase, aparentemente simple, contiene la respuesta al enigma genealógico.

Desentrañando la lógica

En la terminología genealógica de la época, "tío carnal" y "sobrino carnal" tienen un significado preciso e inequívoco: se refiere a la relación entre un hermano del padre o de la madre y el hijo de ese hermano. No hay ambigüedad, no hay interpretación alternativa.

Si Ramón Ramírez de Arellano es tío carnal de José Pabón Dávila, entonces Ramón debe ser hermano del padre o de la madre de José.

La siguiente pregunta lógica es: ¿Quiénes eran los padres de José Pabón Dávila?

El acta matrimonial de 1759: la pieza que faltaba

La búsqueda en los registros parroquiales de San Germán revela el acta matrimonial de los padres de José:

7 de mayo de 1759: Don José Rogelio Pabón Dávila contrajo matrimonio con Doña María del Carmen Ramírez de Arellano.

El acta claramente dice que Doña María del Carmen era hija de Don Francisco Ramírez de Arellano y Doña María de Rivera.

La conclusión inevitable

La lógica es evidente:

  1. Ramón Ramírez de Arellano es tío carnal de José Pabón Dávila (Acta de Cabildo, 1814).
  2. José Pabón Dávila es hijo de María del Carmen Ramírez de Arellano (Acta matrimonial de José, 1806, y la de sus padres, 1759).
  3. María del Carmen Ramírez de Arellano es hija de Francisco Ramírez de Arellano y María de Rivera (Acta matrimonial, 1759).
  4. Por tanto: Ramón Ramírez de Arellano es hermano de María del Carmen Ramírez de Arellano.
  5. Conclusión: Los padres de Ramón Ramírez de Arellano son Francisco Ramírez de Arellano y María de Rivera.

Otras evidencias corroborativas


Este descubrimiento no existe en el vacío. Aunque hay más evidencias corroborativas en las consanguinidades y afinidades encontradas en el acta de cabildo, presentamos aquí las evidencias que entendemos apoyan esta conclusión de la forma más simple:

El origen en Mayagüez: Aunque Don Ramón reside en San Germán, el acta de su segundo matrimonio en 1829 con Apolonia de Quiñones declara que es natural de Mayagüez. Don Francisco Ramírez de Arellano y Doña María de Rivera eran residentes de Mayagüez y jugaron un papel importante en la fundación del pueblo. Don Francisco fue uno de los fiadores que acompañaron a Don Faustino Martínez de Matos, el 23 de agosto de 1760, para la fundación del pueblo de Mayagüez. Esto explica por qué Don Ramón aparece como "natural de Mayagüez" en su acta matrimonial de 1829.

La Conexión Rivera: La relación de Don Ramón con Don Manuel Esteban de Rivera (Alcalde Segundo) confirma su rama materna, ya que se declara un segundo grado de consanguinidad (primos hermanos) entre ambos. La ascendencia de Don Manuel Esteban: Su padre fue Don Sebastián de Rivera, hijo de Don Antonio de Rivera y Doña Margarita de Torres. Deducción Lógica: Para que Don Ramón y Don Manuel Esteban sean primos hermanos por la línea Rivera, la madre de Don Ramón, Doña María de Rivera, tiene que ser hermana de Don Sebastián de Rivera. Esto sitúa a Don Antonio de Rivera y Doña Margarita de Torres como los abuelos maternos de Don Ramón.

Relación con Don Domingo del Postigo:  Don Domingo declaró segundo grado de afinidad lícita con Don Ramón Ramírez de Arellano. Don Domingo estaba casado con Doña María Florentina Rivera Sepúlveda, hija de Don Ramón de Rivera y Doña María de los Ángeles Sepúlveda. Si el padre de Doña María Florentina (Don Ramón de Rivera) y el padre de Don Manuel Esteban de Rivera (Don Sebastián de Rivera) eran hermanos, y si Doña María de Rivera (madre de Don Ramón Ramírez de Arellano) también era hermana de estos, entonces la esposa de Don Domingo del Postigo sería prima hermana de Ramón Ramírez de Arellano, lo cual produciría exactamente el segundo grado de afinidad lícita declarado.

Reconstrucción del Grupo de Hermanos (Padrinazgos y Dispensas)

El análisis de los libros de bautismo de Mayagüez y dispensas de San Germán revela un patrón de padrinazgos típico de ayuda mutua entre hermanos:
  1. Don Francisco Ramírez (hijo): Una dispensa de matrimonio (Dispensa de Matrimonio de Don José Regino Ramírez y Doña María Pilar del Toro, AHASJ, San Germán, Caja 109) afirma que Don Ramón y Don Francisco Ramírez eran "hermanos de primer grado".
  2. Don Francisco Ramírez (hijo) casado con Doña María Telesfora Pacheco. Tuvieron una hija llamada María que fue bautizada en Mayagüez en 1792. Los padrinos fueron Don Ramón Ramírez y Doña Rosa de Quiñones. Don Francisco, como sabemos, era hermano de Don Ramón basado en el tercer grado de consanguinidad entre Don José Regino Ramírez de Arellano y Doña María del Pilar de Toro.
  3. Don Francisco Ramírez (hijo) casado con Doña María Telesfora Pacheco. Tuvieron una hija llamada María que fue bautizada en Mayagüez en 1794. Los padrinos fueron Don Ramón Ramírez y Doña Rosa de Quiñones.
  4. Don Juan Ramírez: casado con Doña Baltazara Crespo, posible hijo de Don Francisco y Doña María de Rivera. Don Ramón aparece como padrino de Anselmo, hijo de Don Juan y Doña Baltazara, en 1782. 
  5. Don Juan Ramírez y Doña Baltazara Crespo aparecen apadrinando a María Trinidad, hija de Francisco Ubiñas y Doña María Andrea Ramírez. Fue bautizada en Mayagüez en 1783. Don Juan es otro posible hermano de Doña María Andrea y Don Ramón.
  6. Don Ramón se casó en segundas nupcias con Doña Apolonia de Quiñones, viuda de Don Roque Crespo, quien era hermano de Doña Baltazara Crespo, esposa de Don Juan Ramírez, posible hermano de Don Ramón.
  7. Doña María Andrea Ramírez: Identificada como hija de Don Francisco y Doña María de Rivera en su matrimonio con Francisco de Obiña en 1782. Don Juan Ramírez apadrinó a sus hijos en 1783 y 1784. Don Ramón y su esposa Doña Rosa de Quiñones apadrinaron a una hija de Doña María Andrea en 1791. 
  8. Doña Ana Ramírez: Identificada como hija de Don Francisco y Doña María de Rivera en su matrimonio con Pablo Puyol en 1781. Don Ramón y su esposa Doña Rosa de Quiñones apadrinaron a su hija Rosa en 1795.
Don Ramón Ramírez y Doña Rosa de Quiñones aparecen consistentemente como pareja actuando como padrinos desde 1790 hasta al menos 1795. Ellos apadrinan a hijos de otros Ramírez de Arellano, incluyendo posibles sobrinos. Estos son patrones de padrinazgo típicos de familias extensas en donde hermanos se apoyan mutuamente apadrinando a sus sobrinos, mientras los padres apadrinan a los nietos.

Otras relaciones en el Cabildo de 1825

En los archivos del Archivo General de Puerto Rico (AGPR), bajo la serie Justicia (Caja Núm. 336), se custodia un expediente fascinante que vincula el crimen con las altas esferas del poder local: el proceso contra Don Esteban Vilanova, acusado de piratería en 1825. Más allá del delito, las investigaciones judiciales de la época funcionan hoy como una radiografía social, revelando los estrechos lazos familiares que unían a los líderes de San Germán.

Para aquel año, el Alcalde Primero de la ciudad era Don Nicolás de Quiñones, quien estaba profundamente arraigado en la élite local. Se casó en San Germán el 25 de enero de 1802, con Doña María del Carmen Ramírez de Arellano, hija del alguacil mayor Don Ramón Ramírez de Arellano y Doña Rosa María de Quiñones.

Las averiguaciones del caso Vilanova pusieron bajo la lupa varias consanguinidades y afinidades que resultan claves para nuestra investigación genealógica:
  • Don Ramón Ramírez de Arellano, Alguacil Mayor, identificado como padre político (suegro) del alcalde Don Nicolás. Esta mención es fundamental, pues prueba que el Don Ramón que estamos estudiando es la misma persona que ejerció como regidor y Alguacil Mayor de San Germán.
  • Don Ricardo Ramírez, se señala que Don Ricardo Ramírez era hermano político (cuñado) del alcalde Don Nicolás. Esto evidencia que Ricardo era hijo de Don Ramón Ramírez de Arellano y hermano de María del Carmen. Esta filiación se confirma mediante otros registros, como su acta de confirmación y la defunción de su madre, Doña Rosa María de Quiñones, donde se le menciona como hijo legítimo. También Don Ricardo aparece mencionado como cuñado y albaceas Don Nicolás de Quiñones. 

Resolución de Aparentes Discrepancias


En el matrimonio de Don José Cipriano Ramírez (hijo de Don Ramón y Doña Rosa) celebrado en 1827, el acta consigna que los contrayentes tenían un tercer con cuarto grado de consanguinidad con su esposa, Doña María Dolores Pabón Dávila. Cuando se reconstruyen los ancestros de María Dolores, este grado encaja con precisión matemática y demuestra que Don Antonio Ramírez de Arellano fue el tronco común del parentesco.

Ahora bien, el matrimonio de su hermano Don Pedro Ángel Ramírez con Doña María Antonia Pabón Dávila en 1815 declara únicamente cuarto grado de consanguinidad, mientras que el de Don José Cipriano (1827) consigna correctamente tercer con cuarto grado. Esta diferencia no refleja una estructura genealógica distinta, sino muy probablemente un error del escribano, ya que se trata del caso clásico de dos hermanos que se casan con dos hermanas, lo que necesariamente produce el mismo grado de consanguinidad en ambos matrimonios.

Sabemos que el grado consignado en el matrimonio de Don José Cipriano es el correcto porque es el que cuadra exactamente con todas las demás consanguinidades documentadas en la familia y con la reconstrucción completa de los linajes Ramírez y Pabón. En genealogía histórica, este tipo de correcciones internas —cuando un documento aislado contradice una red coherente de evidencia— es no solo legítimo, sino metodológicamente necesario.

Otra discrepancia importante es la ausencia de la partida bautismal y del matrimonio de Don Ramón, documentos que no han sido localizados hasta ahora. Sin embargo, esta ausencia es explicable. Los libros bautismales de Mayagüez comienzan en 1761, y todo indica que Don Ramón nació antes de esa fecha, lo cual concuerda con su aparición temprana como padrino en registros parroquiales. En cuanto al matrimonio, es altamente probable que Don Ramón y Doña Rosa se hayan casado en San Germán, pueblo natal de ella, siguiendo la costumbre de la época. Dado que ambos comienzan a figurar como padrinos hacia 1790, es razonable situar su matrimonio poco antes de esa fecha; lamentablemente, los libros matrimoniales de San Germán correspondientes a esos años están perdidos o no son accesibles.

La ausencia de estos documentos directos, por tanto, no debilita la conclusión, sino que contextualiza la importancia de las fuentes indirectas. Lejos de invalidar el análisis, la convergencia entre consanguinidades múltiples, relaciones explícitas en actas municipales y redes densas de padrinazgo refuerza la demostración de que Don Ramón Ramírez de Arellano fue hijo legítimo de Don Francisco Ramírez de Arellano y Doña María de Rivera.

Otra posible discrepancia que debe considerarse es la hipótesis de que el Don Ramón Ramírez de Arellano, casado con Doña Rosa Quiñones, no sea el mismo Ramón que aparece en el acta del cabildo. Esta duda es metodológicamente válida, ya que el acta municipal no menciona afinidades matrimoniales ni identifica explícitamente a su esposa, lo que deja abierta, en principio, la posibilidad de que sea otra persona.

Sin embargo, el nombre Ramón Ramírez de Arellano no era común dentro de esta familia. Una búsqueda sistemática en los registros de Mayagüez y San Germán solo revela unos pocos contemporáneos con ese nombre, ninguno de los cuales coincide en edad suficiente para poder ser miembro del cabildo. Más aún, las estructuras de parentesco documentadas para esos otros Ramones no concuerdan con las consanguinidades matrimoniales presentadas en el acta de cabildo. Por tanto, pueden descartarse razonablemente como candidatos alternativos.

Existen además indicios positivos que refuerzan la identificación. El matrimonio con Doña Rosa María de Quiñones, miembro de una de las familias más influyentes de San Germán, habría facilitado el acceso de Ramón a cargos municipales, especialmente si se combinaba con su propio linaje como nieto de don Antonio Ramírez de Arellano. Esta convergencia de capital social y pedigree familiar encaja bien con su aparición documentada como regidor del cabildo.

Por otra parte, tras los bautismos en los que Don Ramón y Doña Rosa aparecen como padrinos entre 1791 y 1795 en Mayagüez, su rastro disminuye en esa jurisdicción, mientras que sus hijos comienzan a contraer matrimonio en San Germán, lo que sugiere un traslado efectivo de residencia, coherente con su posterior actuación política en ese municipio.

Finalmente, el acta matrimonial de su hija Doña María Belén Ramírez de Arellano con Don Gregorio Ramírez de Arellano, celebrada en 1817, identifica explícitamente a su padre como “Don Ramón Ramírez de Arellano, caballero regidor”, y declara que Doña María Belén era hija legítima de Don Ramón y Doña Rosa de Quiñones. Aunque esta referencia no constituye por sí sola una identificación absoluta con el Ramón del cabildo, la coincidencia del título y del periodo temporal le otorga un peso probatorio significativo.

En conjunto, aunque no existe un documento único que declare de forma explícita que ambos Ramones son la misma persona, la convergencia de evidencia negativa (ausencia de candidatos alternativos viables) y positiva (trayectoria social, vínculos familiares, ubicación geográfica y registros sacramentales) permite concluir razonablemente que el Don Ramón Ramírez de Arellano, casado con Doña Rosa de Quiñones, es, efectivamente, el mismo que figura como regidor en las actas del cabildo.

Conclusión


A nuestro entender, la hipótesis de los padres de Don Ramón se considera demostrada dada la convergencia de la declaración de "tío carnal" en el Cabildo, la declaración de primos con los Rivera, la dispensa que menciona que era hermano de Don Francisco Ramírez, y las relaciones de padrinazgo entre Don Ramón y su esposa con hijos de Don Francisco Ramírez de Arellano y Doña María de Rivera. Esto crea un cuerpo de evidencia sólido que minimiza dudas razonables. 

La identificación de Don Francisco Ramírez de Arellano y Doña María de Rivera como padres de Don Ramón Ramírez de Arellano no habría sido posible sin consultar las actas de cabildo de San Germán. Este descubrimiento subraya una verdad fundamental en la investigación genealógica: las respuestas pueden estar en cualquier parte, y los documentos aparentemente mundanos pueden contener las claves de nuestros misterios más persistentes.

El decreto de 1813, diseñado para regular el parentesco en los ayuntamientos, inadvertidamente creó una fuente genealógica extraordinaria. Las declaraciones hechas en cumplimiento de ese decreto, más de dos siglos después, continúan iluminando las conexiones familiares que formaron el tejido social del Puerto Rico colonial.

Para los genealogistas que investigan familias puertorriqueñas del siglo XIX, las actas de cabildo merecen un lugar en su arsenal de fuentes. No son solo documentos administrativos, son ventanas a las redes familiares que definieron el poder y la influencia en nuestros pueblos ancestrales.

¿Aparece alguno de estos nombres en tu árbol genealógico? ¡Cuéntame en los comentarios!

Fuentes Principales

Actas de Cabildo:

Matrimonios:

  • APSGASG, Libro primero de matrimonios
  • APSGASG, Libro quinto de matrimonios 
  • APSGASG, Libro sexto de matrimonios 
  • APSGASG, Libro noveno de matrimonios 
  • APSGASG, Libro undécimo de matrimonios 
  • APSGASG, Libro sexto de confirmaciones
  • APSMACR, Libro tercero de matrimonios 
  • APNSCL, Libro primero de matrimonios 
  • APNSCM, Libro tercero de matrimonios 

Defunciones:

  • APSGASG, Libro duodécimo de defunciones

Bautismos:

  • APNSCM, Libro tercero de bautismos 
  • APNSCM, Libro cuarto de bautismos 
  • APNSCM, Libro quinto de bautismos 

Confirmaciones:

  • APSGASG, Libro primero de confirmaciones

Dispensas:

  • AHASJ, San Germán, Caja 109

Archivo General de Puerto Rico:

  • Fondo de Gobernadores Españoles, Serie Justicia, caja núm. 336 - Quiero agradecer a Walter Cardona Bonet por proveerme este documento.

Libros

  • De Jesús Rodríguez, Dennis. Fundación de Mayagüez, Antecedentes históricos y proceso de fundación, Los Martínez de Matos Espinosa, Vecinos fundadores, Mayagüez: n.p., 2021.
  • De Jesús Rodríguez, Dennis. Don Antonio Ramírez de Arellano, Corregidor de San Germán. Estudio biográfico y genealógico de los Ramírez de Arellano del antiguo partido de San Germán, Mayagüez: n.p., 2020. 

lunes, 20 de octubre de 2025

Ecos del Archivo: Desvelando las Historias de la Rebelión de San Germán de 1711

Un viaje a través de los Legajos: Algunos rostros detrás de la lucha por los derechos y privilegios de San Germán.

Por César A. Zapata Lozada

El periodo comprendido entre 1701 y 1712 en Puerto Rico no fue una época de calma. Fue el escenario de un profundo pulso de poder entre San Juan y San Germán que algunos historiadores llaman la Rebelión de San Germán. Queremos ir más allá de las fechas y los hechos, y sumergirnos en las vidas de los hombres y mujeres que protagonizaron este desafío a la autoridad central, basándonos en documentos de la época.

Lo que presentamos se nutre de la investigación directa de los legajos del Archivo General de Indias, específicamente de la Escribanía de Cámara, 9A1, el 137 y Santo Domingo, Legajo 2295. Quiero expresar mi más sincero agradecimiento al Dr. Antonio Sotomayor Carlo por compartir uno de estos valiosos legajos y a Kevin Villamil por su crucial ayuda en la investigación. Aquellos que deseen una visión más profunda del tema, tienen excelentes referencias en las publicaciones del Dr. Francisco Moscoso y Francisco Lluch Mora.

El origen del conflicto: Un privilegio de 1590

La mecha de esta "rebelión" fue encendida por un derecho antiguo. En 1590, la Audiencia de Santo Domingo había concedido a la Villa de San Germán unos privilegios que limitaban el poder del Gobernador de Puerto Rico. Uno de los más importantes era que no se podía obligar a los vecinos de San Germán a prestar servicios en San Juan, excepto en caso de ataque inminente, y que, aun así, no podían ser retenidos por más tiempo del necesario ni empleados en otros menesteres.

Este derecho generó roces constantes con los gobernadores, pero el conflicto escaló durante la administración de los gobernadores Gutiérrez de la Riba (conocido como "el terrible") y, posteriormente, Francisco Danio Granados.

La chispa de 1711

En 1711, el Gobernador Danio Granados, creyendo inminente un ataque inglés, ordenó a los milicianos de los partidos de la isla—incluyendo San Germán, Aguada, Arecibo, Ponce y Coamo—reportarse en San Juan.

La escuadra de San Germán, sin embargo, hizo un acto de desafío rotundo: al llegar cerca de San Juan y no ver barcos enemigos, decidieron regresar a su villa, negándose a entrar en San Juan. En este punto, la resistencia se convirtió en una abierta rebeldía, y es aquí donde entran en escena nuestros personajes.


Rostros de la Resistencia: Personajes de 1711

Muchos de estos nombres no son desconocidos; de hecho, aparecen en los árboles genealógicos de muchas familias del suroeste, demostrando que la historia de Puerto Rico es, también, una historia de familia.

1. Los Cautelosos: La Familia Ramírez de Arellano

En los legajos aparece el capitán Antonio Ramírez de Arellano, de 58 años en 1711, una edad avanzada para la época. Aquejado por "achaques del lomo" debido a una caída de caballo, excusaba su asistencia a San Juan para dar informes o presentarse ante el gobernador. Sus hijos, Baltazar (Sargento Mayor y Alcalde Ordinario), Sebastián, Andrés y Juan, también figuran.

  • Dilema de Influencia: Si bien el gobernador los menciona con cautela, señalando que los capitulares de San Germán "son todos familias", los Ramírez de Arellano parecen haber mantenido una posición cautelosa y neutral. Se dedicaban a diligenciar las órdenes del gobernador y enviar información, buscando, a mi parecer, conservar su influencia tanto ante la autoridad central como entre los ciudadanos rebeldes de la Villa.

2. El Motor de la Rebeldía: Sebastián González de Mirabal (y su familia)

Aunque la historia de esta familia merece una novela, no podemos obviar el papel de Sebastián González de Mirabal, a quien podríamos considerar el motor inicial de la rebeldía. Su esposa, María Verdugo Segarra, y su hijo, el clérigo Manuel Francisco de Mirabal, también jugaron roles protagónicos que les causaron grandes penalidades. ¡Dejaremos la epopeya de los Mirabal para otra ocasión!

3. Los Pagán: La llama de la instigación

Los Pagán, ancestros de gran parte de las familias del suroeste y presentes en la zona desde mediados del siglo XVII, participaron activamente en la instigación de la rebelión.

  • Rafael Santiago Pagán (ca. 1660): Notario público, ex-alcalde ordinario, dueño de modestos bienes y, según los documentos, una persona apasionada y de mando. Rafael fue uno de los principales instigadores de la rebeldía, afirmando que los milicianos estaban amparados por una cédula real. Junto a su sobrino, Manuel García Pagán, y Cristóbal de Lugo, redactó un memorial pidiendo protección a la Audiencia de Santo Domingo.

  • Manuel García Pagán (ca. 1680): Procurador general de San Germán y sobrino de Rafael. Participó activamente en la instrucción de los milicianos y en la planificación de un viaje a Santo Domingo.

  • Juan Felipe Pagán (ca. 1670): Ayudante y miliciano de San Germán y pariente de Rafael con un "tercero con cuarto grado de consanguinidad", un ejemplo claro de cómo el poder local se concentraba en familias entrelazadas.

  • Gerardo Pagán: Figura breve, incluido en la lista de los milicianos rebeldes fugados.

El Épico Viaje y la Captura

Rafael y Manuel, junto a otras nueve personas—incluyendo al joven Francisco de Torres de Figueroa (quien se unió al viaje con la intención de pagar una promesa a la Virgen de la Altagracia en Higüey)—, partieron hacia Santo Domingo desde la Isla de Ratones (Joyuda, Cabo Rojo) en una canoa provista por Pedro de Segarra.

Cerca de la Isla de Mona, fueron interceptados por una balandra corsaria francesa. Al ser tomados prisioneros y entregados a las autoridades españolas en San Juan, Rafael protagonizó un acto de desesperación y astucia: intentó pedir santuario agarrándose al cerrojo de la Ermita de la Concepción, muy cerca de La Fortaleza, llegando a forcejear con dos cabos para evitar ser llevado ante el gobernador. Fue engrillado en el Morro, acusado de instigar la rebelión.

4. Las víctimas y los dobles juegos: Los Segarra

La familia Segarra, ligada a los González de Mirabal y otras familias influyentes de San Germán, se vio envuelta en las vicisitudes.

  • María Verdugo Segarra: Esposa de Sebastián González de Mirabal. Padeció la confiscación de sus bienes dotales y la reducción a la limosna por la participación de su esposo e hijo, un testimonio conmovedor de las consecuencias personales de la política.

  • Pedro Segarra: Hermano de María, fue Alcalde Ordinario y, aunque lideró un grupo para reemplazar a los milicianos rebeldes, suministró las canoas para la expedición de Rafael Santiago Pagán a Santo Domingo. ¿Estaba jugando en ambos bandos, o simplemente fue coaccionado, como alegó ante el gobernador?

  • Juan Segarra: Hermano de María. Había sido despojado de su cargo de cabo militar y capitán del puerto de Cabo Rojo. Rechazó airadamente el intento del gobernador de reinstalarlo sin antes restituir sus títulos y honores, una muestra de su orgullo inquebrantable, y desafío del poder central, aun cuando el gobernador era arbitrario y poderoso. 

5. El Desafío Abierto: Cristóbal de Lugo

Capitán de la milicia, Cristóbal de Lugo fue clave, siendo uno de los redactores del memorial a la Audiencia de Santo Domingo y un instigador activo, a pesar de alegar constantemente "achaques" y enfermedad para no acudir a San Juan a pesar de las ordenes del gobernador para que le proveyera información en persona.

Cuando el gobernador finalmente ordenó su arresto, Cristóbal, bajo el cuido del miliciano Juan Felipe Pagán, se armó de su espadín e insignia. Al llegar al Río Culebrinas, le declaró a Juan Felipe que "Prefiero perder mi vida que ir a San Juan." Desenvainó su espada, amenazó a Juan Felipe y se fugó con otros milicianos, su destino final incierto. 


Una Perspectiva Detallada

El estudio de estos legajos del Archivo General de Indias nos ofrece más que fechas; nos brinda detalles íntimos, las relaciones de parentesco que unían a los líderes y la compleja red de lealtades y resentimientos que definieron la vida en la Villa de San Germán. Esperamos que esta inmersión en las historias personales de 1711 haya arrojado un poco de luz sobre este fascinante y vital capítulo de la historia puertorriqueña.

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miércoles, 20 de diciembre de 2023

Papa Goyo: Un empresario bondadoso

Por César A. Zapata Lozada

Desde niño, escuché historias sobre la bondad de mi tatarabuelo, don Gregorio María Torres Morales. Mi madre y mis abuelos me contaban sobre la fiesta que organizaba todos los años el día de Reyes para dar regalos y comida a las personas menos afortunadas del pueblo. Basándome en otras conversaciones con familiares, sé que no era lo único que hacía por ellos. Luego voy a entrar en detalle sobre este particular pero primero quiero presentar los ancestros de don Gregorio. 

Gregorio María Torres Morales

Papa Goyo, como le decían sus hijos, nietos y bisnietos, era descendiente de la prominente familia de Torres de Figueroa del área suroeste de Puerto Rico. Esta familia es muy antigua en la isla y fue una de las primeras en establecerse en la villa de San Germán, cuando aún estaba ubicada cerca de Guayanilla. A lo largo de los siglos, miembros de esta familia ocuparon importantes puestos políticos y militares. He podido rastrear los ancestros de Papa Goyo hasta finales del siglo XVII.

El ancestro más antiguo de Papa Goyo que he podido encontrar es don Juan de Torres de Figueroa. Este aparece como teniente y capitán a guerra, alcalde de la Santa Hermandad, alcalde ordinario, y sargento mayor de la villa de San Germán. Don Juan nació aproximadamente en 1640 y vivió en Guayanilla. A continuación, presento los ancestros de Papa Goyo desde don Juan de Torres y Figueroa:

Don Juan de Torres de Figueroa (teniente y capitán a guerra, alcalde de la Santa Hermandad, alcalde ordinario, y sargento mayor de la villa de San Germán) casado con alguien de apellido de Lugo de Buenaventura:

1. Don Francisco de Torres de Figueroa (alcalde ordinario de la villa de San Germán), nació cerca de 1695 y falleció antes de 1753. Casado con doña Apolonia Borrero, la cual falleció en Guayanilla el 18 de junio de 1758. 

a. Don Ignacio de Torres y Figueroa (capitán y alcalde de la santa hermandad), nació alrededor de 1733 y falleció de 81 años en San Germán el 18 de marzo de 1814.  Estuvo casado en primeras nupcias con doña María Rosalía del Toro y Quiñones con quien tuvo seis hijos, y en segundas nupcias con doña Micaela Irizarry con quien tuvo seis hijos. 

De su matrimonio con doña María Rosalía del Toro y Quiñones tuvo a:

i. Don Bernardino Antonio de Torres, nació aproximadamente en 1752 y falleció de 43 años más o menos en San Germán el 7 de noviembre de 1800. Estuvo casado dos veces, en primeras con doña María Juliana de la Seda con quien tuvo un solo hijo llamado don Juan Gregorio, y en segundas con doña María de las Mercedes Irizarry con quien tuvo ocho hijos llamados: Juan Anicasio, José de los Santos, Juan Evangelista, María Juliana, Pedro José, Hipólito, Francisco Antonio, y Ana Petrona. Don Bernardino vivió en Cabo Rojo en donde nacieron algunos de sus hijos.  

1. Don Juan Gregorio de Torres, nació aproximadamente en 1772 y falleció de sobre 90 años en Cabo Rojo el 5 de junio de 1866. Se casó en San Germán el 6 de febrero con doña María José Pagán, hija de don Eusebio Pagán y doña Agustina del Toro. Tenían un tercero con cuarto y tres de cuarto grados de consanguinidad.   

a. Don Pedro José de Torres, nació en Cabo Rojo el 9 de julio de 1819, y sus padrinos fueron don León de la Seda y doña Isabel Irizarry.  Don León era primo hermano de don Juan Gregorio. Don Pedro José se casó en primeras nupcias en Cabo Rojo en enero de 1856, con doña Juana Francisca Montalvo, hija de don Buenaventura Montalvo y doña Isabel Vélez.  De este matrimonio tuvo los siguientes hijos: María Aracelia, Sinforoso, y Robustino. Se casó en segundas nupcias en Cabo Rojo el 23 de febrero de 1865, con Felipa Morales, hija natural de Cipriana. Por tradición oral de la familia y lo que he podido encontrar, a don Pedro José le gustaba beber y pelear con los soldados españoles. El 28 de junio de 1867, fue multado por dos escudos por escándalos públicos en el barrio de Llanos Tuna. El 4 de agosto de 1867, le impusieron 15 días de cárcel por ser reincidente y por estar borracho. Después de armar un escándalo en su barrio de Llanos Tuna, se presentó borracho al corregimiento por lo que fue enviado a San Germán, ya que en Cabo Rojo no había calabozo para recluirlo.   

i. Don Gregorio María Torres Morales, hijo de don Pedro José Torres con Felipa Morales. 

Don Gregorio María Torres Morales (Papa Goyo)

Nació en Cabo Rojo el 9 de abril de 1870, y sus padrinos fueron don Juan Miguel Torres y doña Cecilia Ortiz (de Peña), sus tíos por parte de padre. Su padre falleció cuando Gregorio era niño y por lo tanto lo crió don Delfín Pérez Zapata. Así fue que conoció a su primera esposa Josefa Pérez Zapata ya que don Delfín era tío de Josefa. 

Se casó en primeras nupcias en Cabo Rojo el 26 de enero de 1900, con doña Josefa Pérez Zapata, hija de don Juan Pablo Pérez Zapata y doña María de los Dolores Zapata Torres. Papa Goyo y doña Josefa tuvieron cuatro hijas llamadas Manuela, Dolores Eulogia, Luisa María, y Josefa Leonor. Doña Josefa falleció en Cabo Rojo el 9 de mayo de 1909, luego de su último parto. Papa Goyo se casó en segundas nupcias en Cabo Rojo el 15 de diciembre de 1909, con Clara Vélez Seda, hija de José Alejo Vélez Seda y Andrea Adelina Seda Irizarry. Papa Goyo y Clara tuvieron nueve hijos llamados Ramón, Belford, Rosa, Gregorio, Blanca, Oscar, Efraín, Agustín, y Ana. 

Papa Goyo y su familia

Papa Goyo no tenía mucho dinero o propiedades cuando joven. Al parecer, las fincas de su abuelo, don Juan Gregorio de Torres, ya no pertenecían a la familia o quedaban muy pocas. Cuando joven, Papa Goyo iba a las montañas a recoger café por dos o tres meses para hacer dinero. Con ese capital abrió una tiendita en el barrio Llanos Tuna de Cabo Rojo. Pero según la tradición oral de la familia, cuando Papa Goyo era joven iba caminando en su finca cerca de la capilla en el barrio Llanos Tuna cuando se encontró un cerdo oliendo y escarbando debajo de un árbol de mango y el cerdo sacó una botijuela (tesoro) de 8 onzas de oro. Papa Goyo utilizó ese capital para comprar fincas y crear empresas agrícolas y agropecuarias. Siempre demostró su agradecimiento a Dios por haberlo bendecido de esa manera y por eso prometió que todos los años el dia de Reyes le iba a regalar $100 a los pobres del área. También fue una persona muy religiosa y asistía a misa todas las semanas con su familia. 

Luego se dio cuenta que las personas utilizaban el dinero que le regalaba para juegos de azar y ron y entonces decidió que en vez de dinero le iba a dar comida y regalos a los niños y a sus familias el dia de Reyes. Buscaban el mejor y más bonito toro de su finca para matarlo y repartir la carne a las familias pobres. Su segunda esposa, mama Clara, cocinaba y compraba juguetes para los niños. Gente venía de diferentes barrios y hacían fila para recibir comida, carne y juguetes. Para ese entonces había mucha hambre y miseria ya que era la época de la depresión y venían muchas familias a buscar cominda y regalos

Papa Goyo le había dicho a sus hijos que el ultimo toro se iba con él cuando el muriera y que no siguieran su promesa luego de su muerte. También les dijo que iba a morir un 5 de enero y así fue, Papa Goyo falleció el a las cinco de la tarde del 5 de enero de 1959, a sus 88 años cuando el toro estaba listo para matarlo.  

Funeral de Papa Goyo

Conclusión 

Nunca conocí a Papá Goyo, ya que falleció antes de que yo naciera. Sin embargo, su legado e historias sobre su bondad siguen siendo compartidas por sus descendientes. Papá Goyo agradecía a Dios por sus bendiciones todos los días, y por eso compartia su hogar y comida con cualquiera que lo necesitara. Según la tradición oral, sus capataces y mayordomos le informaban que le estaban robando en sus fincas y negocios. Papá Goyo les respondia que todo lo que tenía era un regalo de Dios, y que si le estaban robando era porque lo necesitaban ya que Dios les estaba proveyendo de esa manera. Las acciones y convicciones de Papá Goyo nos sirven como guía para vivir una vida agradecida a Dios por las bendiciones que tenemos y para ayudar a otros con los recursos que Dios nos provee.

Bibliografía 

  • Archivo Parroquial Nuestra Señora del Rosario de Yauco, libros primero y cuarto de defunciones.
  • Archivo Parroquial San Germán Auxerre de San Germán, libros primero y cuarto de defunciones, libro quinto de matrimonios. 
  • Archivo Parroquial San Miguel Arcángel de Cabo Rojo, libros quinto y sexto de matrimonios; libros décimo y vigésimo séptimo de matrimonios; libro décimo noveno de defunciones. 
  • Archivo General de Puerto Rico, Fondo Gobernadores Españoles, Caja 419 y 420.
  • De Jesús, Rodríguez. La Familia Irizarry, Origen y Descendientes en Mayagüez y el antiguo San German. publicación del autor: Mayagüez, 2021.
  • Antonio Ramos Ramírez de Arellano, Úrsula Acosta, y Sifredo Lugo Toro. Cabo Rojo: Notas para su Historia (San Juan: Comité Historia de los Pueblos, 1985).
  • Entrevista con Efraín Torrez Vélez, hijo de Gregorio María Torres Morales y Clara Vélez Seda el 9 de marzo de 2012.
  • Registro Civil de Puerto Rico.