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miércoles, 27 de mayo de 2026

De Verdenal a Boquerón: La historia de Monsieur Joseph Dumas, el herrero francés en Cabo Rojo

Por César A. Zapata Lozada

¿Cómo un herrero de una pequeña comuna francesa termina siendo armero del batallón militar de Mayagüez y, años más tarde, herrero en Boquerón, Cabo Rojo? La historia de Joseph Dumas es un viaje fascinante que nos transporta al Puerto Rico del siglo XIX, un periodo marcado por la inmigración europea, el control colonial y las sorpresas que los archivos nos reservan cuando miramos más allá de lo evidente.

Representación artística de Joseph Dumas en su taller de herrería (c. 1845).
Representación artística de Joseph Dumas en su taller de herrería (c. 1845). 

A través de una minuciosa investigación documental, hemos logrado reconstruir los pasos de este inmigrante francés, desde su llegada a la isla en 1841 hasta su muerte en Cabo Rojo en 1891. Su vida es un ejemplo de como otros documentos oficiales colaterales nos permiten rescatar la historia de una persona, incluso cuando las fuentes tradicionales como los archivos parroquiales parecen cerrarnos la puerta.

La llegada: de Savannah a Mayagüez

Joseph Dumas nació el 12 de noviembre de 1818, en la comuna de Verdenal, Francia  (perteneciente a la diócesis de Nancy y Toul). Siendo un joven de unos 22 años, su espíritu aventurero lo llevó primero a Savannah, Estados Unidos, antes de embarcarse hacia el Caribe y desembarcar en el puerto de Mayagüez en mayo de 1841. Su objetivo era establecerse y ejercer su oficio de herrero.

Gracias a la fianza otorgada por Don Juan Bautista Lavezzari, un comerciante francés ya establecido en Mayagüez, Dumas obtuvo sus primeras licencias temporales (usualmente licencias de residencia por cinco o seis meses) para permanecer en la isla. Durante sus primeros años, se esforzó por demostrar su buena conducta, su capacidad para sostenerse financieramente y ejercer una profesión necesitada, requisitos indispensables exigidos por el gobierno colonial a extranjeros.

El proceso de naturalización: juramento ante el gobernador

Para un extranjero en la década de 1840, integrarse plenamente en Puerto Rico exigía un proceso burocrático que requería demostrar rectitud moral, obedencia civil y práctica religiosa. Los documentos de Joseph nos permiten descifrar este riguroso examen paso a paso.

En primer lugar, tuvo que certificar su fe católica. Para ello, presentó una copia oficial de su acta de bautismo de Verdenal. Tras ser evaluado por las autoridades, se determinó que el documento "merecía fe" y acreditaba con éxito sus orígenes e inclinación religiosa.

Bautismo de Joseph Dumas
Copia del bautismo de Joseph Dumas en francés. 

El punto culminante de su radicación llegó el 28 de marzo de 1844. Joseph Dumas compareció a la capital para aparecer ante el Gobernador y Capitán General de Puerto Rico, Don Santiago Méndez Vigo. Ante el gobernador, prestó juramento formal bajo el cual se comprometió a guardar fidelidad a la reina y a la nación española, ejercer la religión católica y obedecer a las autoridades constitucionales. Con este acto, respaldado por la firma del Gobernador, el joven herrero obtuvo su ansiada carta de domicilio.

Firma de Santiago Mendez de Vigo y Joseph Dumas
Firma del gobernador Santiago Méndez Vigo y Joseph Dumas

El camino al altar: ¿Por qué se necesitó una prueba de soltería?

Tras establecerse legalmente en la isla, la vida de Joseph Dumas continuó su curso en Cabo Rojo. En diciembre de 1862, decidió contraer matrimonio con una caborrojeña: Doña Leonarda Binetti. Sin embargo, la burocracia eclesiástica de la época imponía un control estricto para los matrimonios de extranjeros, y el enlace no sería sencillo de tramitar.  

Para que la Iglesia católica permitiera una boda, era obligatorio demostrar con total certeza que el contrayente no estaba casado en su país de origen (lo que hoy conocemos como un expediente de soltería) y presentar su fe de bautismo. Joseph se topó con un doble obstáculo: aunque conservaba un extracto de su bautismo de Verdenal, este documento no había venido debidamente legalizado para su uso en la iglesia católica.   

Por su parte, la novia también enfrentaba su propio dilema documental: el párroco de Cabo Rojo, Vicente Martínez Valdez, no logró localizar la partida de bautismo de Leonarda en los libros archivados en la parroquia.  

Ante la falta de registros certificados, la legislación eclesiástica permitía resolver el problema mediante una investigación colateral basada en declaraciones juradas. Es en este punto donde el expediente matrimonial se convierte en una mina de oro para la investigación, revelando las identidades y los orígenes de ambas familias:

  • La Familia de la Novia: A través del testimonio de vecinos como Don Fermín Ramírez y Don José Florencio Feliciano, el cura pudo certificar que Doña Leonarda Binetti era hija legítima de Don Andrés Binetti y Doña Bárbara Méndez, una familia natural y vecina de Cabo Rojo. Se testificó que Leonarda había sido bautizada originalmente en noviembre de 1829 por el padre Antonio Vélez, teniendo como padrinos a Don Antonio Lorenzo de Acevedo y Doña Isidora de Arce.  
  • La Familia del Novio: Joseph reafirmó bajo juramento su filiación, dejando constancia de que era hijo legítimo de Don Huberto Dumas y Doña Águeda Bequet, quienes para esa fecha ya habían fallecido en Francia. El apellido de su madre aparece a veces en otros documentos como Becker también.   

Los testigos franceses: una red transatlántica

Para certificar que era libre para casarse, Joseph presentó testigos que revelan una impresionante red de apoyo entre inmigrantes franceses en el oeste de la isla:

  • Don Víctor Despin: Ingeniero civil de 41 años. Declaró que en Francia, él solía ir de paseo con frecuencia a la comuna de Verdenal y conocía a Joseph desde que eran muy jóvenes. Años después, se reencontraron en Mayagüez en el taller de herrería de Dumas.
  • Don Esteban Beuys (Buis): Propietario de 40 años. Explicó que conoció a Joseph en su juventud en Francia mientras hacía diligencias en el lugar donde vivía la familia Dumas. Años más tarde, viajando por negocios a Cabo Rojo, se topó con el taller de Joseph y renovaron su vieja amistad.
  • Don Pedro Guffain: Maquinista de 44 años. Fue quien detalló la cronología exacta de Joseph en la isla, confirmando que tras su llegada vivió tres años en Mayagüez antes de mudarse definitivamente a Cabo Rojo. Como nota interesante de don Pedro, este tuvo una hija llamada Agustina, la cual fue un pilar en el desarrollo y adopción del espiritismo en el área oeste. 

La omisión en el acta de defunción y el hallazgo de Ana María

Joseph Dumas pasó el resto de su vida en Cabo Rojo. Con las décadas, acumuló tierras y, para el momento de su fallecimiento el 24 de julio de 1891 en el barrio Boquerón, se le describía formalmente como un "propietario y agricultor" de 71 años. Como nota adicional, en 1872, Joseph Dumas aparece como dueño de dos esclavizados llamados José Faustino y José. 

Representación de un atardecer en la bahía de Boquerón vista desde la casa de Joseph Dumas
Representación de un atardecer en la bahía de Boquerón vista desde la casa de Joseph Dumas 

Su acta de defunción menciona que de sus matrimonios (primero con Leonarda Binetti y luego con Florencia Segarra) no tuvo prole. En la genealogía tradicional, un documento así cerraría el caso sobre la descendencia de Joseph Dumas. Sin embargo, la misma fuente de su defunción, el registro civil, nos revela que Joseph Dumas sí tuvo descendencia.

Fuera de sus matrimonios documentados en el acta de defunción, Joseph tuvo una hija con Micaela Ruiz, llamada Ana María Dumas Ruiz, nacida aproximadamente en 1860. Ana María creció en Cabo Rojo y se casó con un inmigrante español natural de Ourense, Galicia, llamado Juan Dieguez González.

El vínculo familiar y la ciencia del ADN

Este formidable hallazgo conecta de cierta forma con la historia oral de mi familia. Mi abuela me repetía con certeza que su abuelo era de apellido Dumas y que era herrero. Que era el padre de Manuel Domínguez, hijo natural de Carmen Domínguez. Dado a lo que hemos encontrado en los archivos históricos, la historia oral de la familia parece coincidir, y aunque no tengamos documentación directa, podemos establecer que es una hipótesis plausible que debemos seguir investigando, ya que es posible que Joseph Dumas haya tenido más hijos fuera de matrimonio, común para la época. Otra posibilidad puede ser que Joseph Dumas haya criado a mi bisabuelo y no haya sido su padre biológico. 

Aunque el acta de defunción de Joseph Dumas omitió su paternidad, la existencia de Ana María Dumas Ruiz abre otra opción para resolver el rompecabezas. El siguiente paso en esta investigación no sería en los libros parroquiales o históricos, sino en la ciencia: el cotejo y análisis de pruebas de ADN autosomal con los descendientes documentados de Ana María Dumas y Juan Dieguez.

La genealogía no se detiene ante el dictamen de un solo papel, especialmente cuando la memoria familiar y lo encontrado apuntan en la misma dirección. La historia de Joseph Dumas, el herrero de Verdenal, sigue viva y esperando el último enlace genético, si es que existe. 

Documentacion

  • Archivo General de Puerto Rico, Caja 93, Registro de Extranjeros 1815-1845. Expediente de Monsieur Joseph Dumas.
  • Registro Civil de Puerto Rico, Cabo Rojo, Defunciones, Folio 182, Número 286. Defunción de don José Dumas (24 de julio de 1891).
  • Registro Civil de Puerto Rico, Cabo Rojo, Defunciones, Folio 377, Número 113. Defunción de Juan Dieguez González (30 de marzo de 1891). 
  • Registro Civil de Puerto Rico, Cabo Rojo, Nacimientos, Folio 115v, Número 288. Nacimiento de Norberto Dieguez Dumas. Menciona que su abuelo era don José Dumas, natural de Francia, casado en segundas nupcias, herrero, y que su abuela era Micaela Ruiz, difunta. 
  • Archivo Histórico Arquidiocesano de San Juan, Justicia, Certificaciones de Soltería, Cabo Rojo, Caja J-153. Certificación de soltería de José Dumas.
  • Family Search. Registro Central de Esclavos. Distrito 4. 

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jueves, 15 de septiembre de 2022

Certificaciones de Soltería como fuente para la genealogía.

Por César A. Zapata Lozada

El Concilio de Trento (1545-1563) estableció importantes cambios dentro de la Iglesia Católica al imponer procedimientos para situaciones que requerían un mayor control y estructura para los sacramentos. El Concilio estableció pautas sobre el sacramento del matrimonio, como por ejemplo la necesidad de registrar los mismos en libros específicos, creando así los registros sacramentales y archivos parroquiales. El Concilio también instituyó un control más efectivo en el ámbito matrimonial y estableció la doctrina sobre el sacramento del matrimonio.

Los extranjeros solteros que decidían casarse por la Iglesia Católica, debían obtener una dispensa para la celebración de dicho sacramento. El referido protocolo se realizaba para asegurarse que el inmigrante no estaba casado en su país y que por tanto, no cometería un acto de bigamia. Para tal fin, este debía presentar la documentación pertinente, tal como un certificado de soltería y testimonios de otros que conociesen su estado civil. Estos documentos contienen informaciones genealógicas, como por ejemplo, su lugar de procedencia, edad, nombre de los padres y fecha para la cual llegaron al país, ocupación, así como su futura esposa.

En el Archivo Histórico Arquidiocesano de San Juan he encontrado varias certificaciones de soltería y viudez muy interesantes. En este blog voy a presentar dos certificaciones, la certificación de soltería de don Jesús María Domínguez y la certificación de viudez de doña Agustina Díaz Cardoza.

Jesús María Domínguez

Nació en Cabo Rojo el 12 de diciembre de 1841, fue bautizado el 2 de enero de 1842, y sus padrinos fueron León Flores, y por poder Ramón Lozada, y Manuela Flores. Era hijo natural de María Celestina Domínguez.

Firma de Jesus Maria Dominguez
Firma de Jesús María Domínguez

Para 1883, Jesús María quería contraer matrimonio con Isabel Luciano. Jesús María estuvo fuera de Puerto Rico por cuatro años en la "campaña de Cuba" sirviendo en la marina. La campaña de Cuba debió ser la respuesta de España a los intentos de independencia de la isla de Cuba luego del Grito de Yara en 1868, y Jesús María debió haber ido como refuerzo. Jesús María proviene de una familia de marinos ya que su abuelo Diego Domínguez era de las Islas Canarias y capitán de la goleta Monserrate. También su tío Diego Domínguez Silva era marino. 

Para poder contraer matrimonio, Jesús María tenía que presentar una certificación de soltería por que estuvo fuera de Puerto Rico por cuatro años. Los documentos de su certificación contienen una copia de su acta de bautismo y la de su contrayente Isabel Luciano (nació el 27 de febrero de 1845). También contiene una carta de su madre, doña Celestina Domínguez fechada el 3 de septiembre de 1883, en la que le da el consejo favorable para el matrimonio que tenía convenido con doña Isabel Luciano, de 37 años, hija natural de doña Encarnación, difunta, naturales y vecinos de Cabo Rojo. Doña Celestina envía esta carta desde el barrio Miradero, por medio de testigos y el comisario del barrio porque no podía comparecer ante el cura de la parroquia para dar el consejo. La carta fue firmada por Agapito Guardiola, el comisario del barrio, Mariano Luciano y por no saber firmar, su hijo Juan Luciano, y otro testigo Edelmiro. 

Carta de su madre doña Celestina Domínguez

También incluye una carta del tío de doña Isabel Luciano llamado don Pedro Luciano en la que da consejo favorable a su sobrina para que contrajera matrimonio don Jesús María Domínguez ya que sus padres eran difuntos. 

La certificación incluye una carta de don Jesús María en la que explica que estuvo fuera de Puerto Rico en la campaña de Cuba sirviendo en la marina, pide matrimonio y que ha estado soltero.

Presenta como testigos a don José Serrano, natural y vecino de Cabo Rojo, y marido legítimo de doña Nicolasa Bracero y de oficio marino, a don José Medina, casado con doña Lorenza González, natural y vecino de Cabo Rojo, propietario, y a don Diego Domínguez (era su tío), casado con doña Anita Bonilla, natural y vecinos de Cabo Rojo, y oficio marino. Estos testigos corroboran que ha sido soltero, lo conocen desde la infancia, y no saben de ningún impedimento por lo cual no pueda casarse. 

Y finalmente la certificación incluye la carta del párroco certificando la soltería basado en los testigos de buena reputación y vecinos de la parroquia. 

Agustina Díaz Cardoza

Nació en Cabo Rojo alrededor de 1816 y era hija de don José Díaz y doña María del Rosario Cardoza. Se casó en primeras nupcias el 29 de febrero de 1832, con Vicente Asencio, hijo de don Ramón Asencio y doña María Soledad Velázquez. Vicente Asencio fue asesinado por piratas y tirado al mar en febrero de 1845 cuando iba de camino a la isla de Santo Domingo. Para 1873, Agustina desea contraer nupcias con José Rafael Torres, hijo de don Juan Gregorio de Torres y doña María José Pagán. Agustina y José Rafael tenían una relación natural y tenían varios hijos y al parecer querían legitimar su prole. 

Firma Jose Rafael Torres Pagan
Firma de José Rafael Torres

El expediente de doña Agustina y don José Rafael contiene declaraciones de testigos, comenzando con don Diego Asencio, hermano de don Vicente. Don Diego declaró que doña Agustina era viuda desde hace 28 años por su hermano haber sido asesinado en febrero de 1845 por unos piratas en un viaje a la isla de Santo Domingo, sabiendo esto por las declaraciones tomadas en Cabo Rojo y en la isla de Santo Domingo, donde pasó tan pronto tuvo noticia de lo acaecido. 

Firma de Diego Asencio
Firma de Diego Asencio

El segundo testigo fue don Antonio Asencio y declaró lo mismo que su hermano don Diego y que doña Agustina es viuda y libre para contraer matrimonio. También declaró José Viscoviche (Wiscovitch) y también declaró lo mismo. 

Firma de José Wiscovitch
Firma de José Wiscovitch

Otro documento es el de doña Agustina Díaz, que dice tener 44 años, declarando lo mismo que los hermanos de Vicente. Esta documentación no incluye actas de bautismos ni defunción como en otras certificaciones. La certificación fue aprobada el 29 de marzo de 1873.

Aprobación de certificación de soltería
Aprobación de certificación de soltería

Conclusión

Las certificaciones de soltería y viudez son una excelente fuente documental de información genealógica y a veces histórica como el caso del ataque de piratas donde murió don Vicente Asencio y la participación de don Jesús María Domínguez en la campaña de Cuba. Muchas de estas certificaciones incluyen copias de actas de bautismo, declaraciones de testigos de los cuales podemos inferir algunas relaciones familiares, información sobre donde vivían, y otras informaciones pertinentes. El estudio de estas certificaciones nos pueden ayudar inmensamente en la investigación de nuestros ancestros y recrear sus historias. Espero que este blog amplie el conocimiento de otros documentos para la investigación genealógica. 

Otras publicaciones del autor (disponibles en Amazon):

Bibliografía

Archivo Histórico Arquidiocesano de San Juan, Justicia, Certificaciones, Bayamón-Cabo Rojo, 1857-1906, Caja J153. 


miércoles, 22 de julio de 2020

Los Domínguez de Cabo Rojo (c. 1793 - 1843)

Por César A. Zapata Lozada

El apellido Domínguez es un apellido relativamente común en Hispanoamérica y Puerto Rico. En Puerto Rico encontramos el apellido Domínguez en varios pueblos de la isla. El apellido Domínguez es también muy común en España y en las Islas Canarias.

Curiosamente también podemos encontrar el apellido Domínguez (deletreado Domingue, Domingues, o Domangue) en la región de Nueva Orleáns, Luisiana. Esto es debido a varias familias de apellido Domínguez emigraron hacia Nueva Orleáns desde las Islas Canarias a finales del siglo XVIII cuando Nueva Orleáns era parte de España. De acuerdo a Edward J. Domangue, Jr. en su libro “Domingue of Louisiana - Immigrants to Spanish Colonial Louisiana” estas familias fueron alentadas a emigrar a Nueva Orleáns como colonizadores agricultores con el propósito de poblar la colonia española de Nueva Orleáns. Debemos recordar que Nueva Orleáns fue una colonia española desde 1762 hasta 1803. A estos emigrantes canarios le fueron prometidas tierras para vivir y cultivar. Esta emigración ocurrió desde 1778 hasta 1803.

Los Domínguez en Cabo Rojo


Volviendo a los Domínguez de Cabo Rojo, encuentro que don Diego Domínguez fue la primera persona de este apellido en llegar a Cabo Rojo. No sabemos la razón especifica porque don Diego emigró a Puerto Rico. He encontrado que don Diego Domínguez nació aproximadamente en 1793 en Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias y era hijo legitimo de José Domínguez y Agustina Candelaria. No sabemos cuando llego a Puerto Rico, pero sabemos que el 6 de marzo de 1821, se casó en Cabo Rojo con doña María Micaela Silva Almodóvar, hija de don Antonio Silva Irizarry y doña Petrona de Almodóvar Colón.[1] 

Su acta de matrimonio lee como sigue:

En el año del Señor de mil ochocientos veinte y uno, día seis del mes de marzo: En esta Santa Yglecia Parroquial del Arcangel San Miguel del Pueblo de Cabo Roxo, yo el Presvitero D. Leonardo de Lugo Clerigo domiciliario de este Obispado licencia del Cura Parroco de ella; haviendo explorado las voluntades a Diego Dominguez natural de Santa Cruz de Tenerife hijo legitimo de José y Agustina Candelaria, y a Maria de Silva de esta feligrecia hija legitima de Antonio y de Doña Petrona Almodovar; hallandolos conformes y sin impedimento alguno que les obste al matrimonio que tienen convenido, e instruidos en la doctrina Cristiana, previo el correspondiente despacho del Señor Provincial y Vicario general Capitular Licenciado Don Nicolas Alonzo Andrade y San Juan, dado en Puerto Rico a veinte y uno del proximo mes pasado, y las correspondientes licencias, como tambien las proclamas prevenidas por el Santo Concilio de Trento en tres dias festivos continuos entre la Misa Popular, de las quales fue la primera el dia veinte y cuatro,la segunda el dia veinte y cinco del proximo mes pasado, y la tercera el dia cuatro del corriente, no haviendose denunciado algun legitimo impedimento ni resultado de las que en los dias propios del enunciado mes se corrieron en la Santa Yglesia Catedral como consta de la Certificacion que al efecto remitio el Presbitero Cura Teniente interino de ella D. Bacilio Rodriguez, los desposé infacie Ecclecie por palabras presentes que hasen verdadero Matrimonio, dandole igualmente las Bendiciones nupciales, todo Segun Rito de nuestra Santa Madre la Yglecia. Fueron testigos D. Manuel Piñero y D. José Toledo de que doy fé.

Don Diego y su familia vivían en el barrio de Miradero de Cabo Rojo y era marinero, patrón (dueño) y capitán del guairo/goleta llamada Monserrate. Hay que recordar que para aquel entonces el principal método de transportar bienes entre distintos puntos de la isla era a través de barcos.

Entradas Puerto Guayanilla Diego Dominguez Cabo Rojo
Entradas al puerto de Guayanilla - 1838

Hijos de don Diego Domínguez y doña María Micaela Silva


Como mencioné anterirmente, don Diego era marinero. El hermano de su esposa, llamado don Pablo Silva, era marinero también. Es posible que haya conocido a su esposa debido a su relación de negocios o amistad con don Pablo Silva. Don Diego y doña María Micaela tuvieron ocho hijos de acuerdo a su acta de defunción, pero solo he encontrado siete. Estos son: 
  1. María Celestina, nació en Cabo Rojo el 22 de mayo de 1822. Sus padrinos fueron Juan Rodríguez y María Antonia Román.[2] Celestina tuvo varios hijos antes de casarse con Francisco Franques Guzmán en Cabo Rojo el 4 de febrero de 1860.[3] Falleció en Cabo Rojo el 25 de junio de 1898.[4]
    1. Jesús María Domínguez, nació en Cabo Rojo el 12 de diciembre de 1841. Hijo natural de Celestina. Sus padrinos fueron Ramón Lozada y Manuela Flores.[5] Estuvo en la isla de Cuba sirviendo en la marina.[6] Falleció en Cabo Rojo el 26 de junio de 1906.[7]
    2. Carmen Domínguez, falleció en Cabo Rojo a sus 24 años el 16 de febrero de 1866.[8] Tuvo un hijo natural llamado Manuel Domínguez casado con María Ramona Ojea Rodríguez (Mama Monche).[9]
    3. Pedro Domínguez, nació en Cabo Rojo en 1845, hijo natural de Celestina. Sus padrinos fueron Luis Pérez y Maria Silva.[10]
    4. María Adelina Franques Domínguez, hija legítima de Celestina y Francisco Franques. Nació en Cabo Rojo el 13 de mayo de 1853, y sus padrinos fueron Juan Antonio Bus y Maria del Rosario Pagán.[11] Casada con Jose Meliton Vázquez y falleció en Cabo Rojo el primero de abril de 1918.[12]
  2. Domingo, nació en Cabo Rojo el 3 de junio de 1823. Sus padrinos fueron Manuel Pagán y Petronila Almodovar. [13]
  3. María Sinforosa, nació en Cabo Rojo el 22 de agosto de 1825. Sus padrinos fueron José Miguel Padilla y Maria de los Santos Padilla.[14] Se casó en Cabo Rojo el 18 de enero de 1844, con Pedro Alejandrino Bonilla Montalvo.[15] Falleció en Cabo Rojo el 30 de abril de 1856.[16] Tuvieron los siguientes hijos: Mariquita, María Emiliana, Catalina, Pedro Alejandrino, Sinforoso, María de las Nieves, y Estebanía. 
  4. Amalia, nació en Cabo Rojo el primero de mayo de 1829, y sus padrinos fueron Manuel Silva y Maria Carlos.[17] Falleció en Cabo Rojo el 10 de mayo de 1864.[18] Tuvo una hija natural llamada Tomasa Cornelia.  
  5. Dominga, falleció de ocho meses de edad en Cabo Rojo el 28 de agosto de 1836.[19]
  6. Diego, nació en Cabo Rojo el 10 de marzo de 1836, y sus padrinos fueron Cayetano Valle y Micaela Silva.[20] Casado con Ana María Bonilla Pagán y falleció en Cabo Rojo el 3 de agosto de 1900.[21] Tuevieron los siguientes hijos: María Marta, María Damasa, Asiscia Victoria, Jesús, Margarita, Pedro Esteban, y Miguel de los Santos. 
  7. María de la Ascensión, nació en Cabo Rojo el 15 de mayo de 1842, y sus padrinos fueron Santiago Bocio y Cresencia Ramírez de Arellano.[22] Tuvo dos hijas naturales llamadas Juana María y Vicenta María. 
Don Diego murió en Cabo Rojo de aproximadamente 50 años de edad el 28 de junio de 1843.[23] Al fallecer don Diego deja a doña María viuda con hijos pequeños, ya que María de la Ascensión, Amalia, y Diego tenían menos de 10 años al morir don Diego. María de la Ascensión había nacido un año antes de la muerte de don Diego. 

El acta de defunción de don Diego lee como sigue:

En el año del Señor de mil ochocientos cuarenta y tres, dia veinte y ocho del mes de Junio: Yo el infrascripto Cura Teniente de esta Santa Yglecia Parroquial del Arcangel San Miguel del Pueblo de Cabo Rojo. Di sepultura Ecleciastica en el Cementerio con oficio llano cantado al cadaver de Diego Dominguez que falleció en la Comunion de nuestra Santa Madre Yglecia, de edad como de cincuenta años, vecino de esta Parroquia, en donde existia casado con Maria Silva de cuyo matrimonio procrearon ocho hijos. Fué confesado y administrado la Sagrada Extrema uncion de que doy fé. [firmado] Bartolome Font.

Doña María Micaela fallece a sus 70 años de edad en Cabo Rojo el 20 de octubre de 1869.[24]

Aunque no tan numerosos como otras familias, los descendientes de don Diego y doña María Micaela todavía están presentes en el pueblo de Cabo Rojo y pueblos limítrofes. Podemos trazar la mayoría de los Domínguez de Cabo Rojo a este inmigrante de las Islas Canarias que se integró a la sociedad del pueblo y trabajó en la transportación de bienes como capitán de barco.


Bibliografía:
  1. Archivo Parroquial San Miguel Arcángel de Cabo Rojo en adelante APSMACR, Libro cuarto de matrimonios, folio 37v.
  2. APSMACR, Libro undécimo de bautismos, folio 125v.
  3. APSMACR, Libro séptimo de matrimonios, folio 63.
  4. APSMACR, Libro vigésimo quinto de defunciones, folio 369.
  5. APSMACR, Libro décimo quinto de bautismos, folio 170.
  6. Archivo Histórico Arquidiocesano de San Juan, Justicia, Certificaciones, Bayamón-Cabo Rojo, 1857-1906, Caja J153.
  7. Registro Civil de Puerto Rico, Libro 30 de defunciones de Cabo Rojo, folio 250.
  8. APSMACR, Libro décimo noveno de defunciones, folio 129v.
  9. APSMACR, Libro undécimo de matrimonios, folio 132.
  10. APSMACR, Libro décimo sexto de bautismos, folio 207v.
  11. APSMACR, Libro décimo octavo de bautismos, folio 6v. 
  12. Registro Civil de Puerto Rico, Libro Defunciones de Cabo Rojo, folio 64.
  13. APSMACR, Libro undécimo de bautismos, folio 200v.
  14. APSMACR, Libro duodécimo de bautismos, folio 59v.
  15. APSMACR, Libro quinto de matrimonios, folio 98.
  16. APSMACR, Libro décimo quinto de defunciones, folio 86v.
  17. APSMACR, Libro décimo tercero de bautismos, folio 88.
  18. APSMACR, Libro décimo octavo de defunciones, folio 70.
  19. APSMACR, Libro noveno de defunciones, folio 289.
  20. APSMACR, Libro décimo cuarto de bautismos, folio 168.
  21. Registro Civil de Puerto Rico, Libro vigésimo sexto de defunciones de Cabo Rojo, folio 33v.
  22. APSMACR, Libro décimo quinto de bautismos, folio 242v-243.
  23. APSMACR, Libro undécimo de defunciones, folio 86. 
  24. APSMACR, Libro vigésimo primero de defunciones, folio 44.
  25. Gaceta de Puerto Rico