Mostrando las entradas para la consulta lozada ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta lozada ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de octubre de 2020

Las Familias Lozada de Cabo Rojo

Por César A. Zapata Lozada

Por lo que he investigado, no me está claro que el apellido Lozada en el pueblo de Cabo Rojo proceda de un solo tronco. En los libros parroquiales de Cabo Rojo encontré la familia de Ignacio Lozada y María de Lugo, que endosaron la fundación del pueblo de Cabo Rojo, la familia de León Lozada y Antonia Durán, y la familia de mis antepasados, Manuel Lozada y Juana de Torres. No he encontrado evidencia directa que indique que estas familias estén relacionadas entre sí. Sin embargo, cabe señalar que a pesar de esto, sí he encontrado que aparentemente vivían en la misma área, algunos tenían la misma ocupación, y compartían un grupo particular de familias con quien se casaban.

Este grupo de familias vivía en el sitio del Tujao y en otros sitios cercanos. El sitio del Tujao era un asentamiento ya existente en 1781 donde había un pequeño fortín y un muelle que servía como el puerto de Cabo Rojo. Este asentamiento estaba localizado en el lugar conocido hoy en día como Lamela. En cuanto al grupo particular de familias que vivían en esta área y con las cuales los Lozada se casaban entre sí, eran los Acosta, Albino, Avilés, García, Lamboy (a veces aparece como Rodríguez), Lugo, de la Cruz, del Rosario, Luciano, Martín, Matos, Mercado, y Ramos, entre otras. Algunos miembros de estas familias eran marinos lo que se puede explicar por el lugar en donde vivían.

Estas familias pertenecían a un núcleo de antiguas familias residentes de Cabo Rojo antes de su fundación como pueblo. Se casaban con un grupo particular de familias que endosaron la fundación del pueblo de Cabo Rojo lo que puede indicar que tenían algún interés en común y el hecho de que algunos fueran marinos me hace pensar que algunos miembros de estas familias pudieron haber estado ligados al negocio del contrabando. Debido a estas relaciones indirectas, creo que hay una buena posibilidad de que estas familias de apellido Lozada estén relacionadas entre sí. Quizás futuras investigaciones o por pruebas de ADN, se pueda establecer con certeza si estos Lozada provienen de un mismo tronco. Tengo resultados de la prueba Y-ADN de la linea de Manuel Lozada. Sería interesante localizar a otro varón de apellido Lozada que descienda de otra linea para verificar si son del mismo tronco. El haplogrupo de este apellido Lozada es G2a2b2a1a1b1a2a.

Firma Gregorio Lozada Diaz Cabo Rojo
Firma de mi tatarabuelo Gregorio Lozada Díaz (1860-1904)


Familia de Manuel Lozada y Juana de Torres

Lamentablemente no he encontrado mucha información sobre esta pareja, pero sí he encontrado que aparentemente vivían en el sitio del Tujao y que tuvieron por lo menos ocho hijos. Una de las primeras entradas en los libros parroquiales de matrimonios de la Parroquia San Miguel Arcángel de Cabo Rojo luego de su fundación como pueblo, es la de un matrimonio que parece ser el de Manuel y Juana. El acta dice que Albino Lozada se casó con Juana de Torres en mayo de 1779. Debido a la condición deteriorada del libro solo se puede ver el año y parte del nombre de uno de los testigos, una persona de apellido Acosta.

Manuel falleció antes del 1807 ya que aparece como difunto en la boda de su hijo Francisco. Curiosamente, encontré el acta de defunción de un Manuel Albino casado con Juana de Torres, que falleció de 30 años de edad en el sitio del Tujao de Cabo Rojo el 8 de agosto de 1794. Tuvo oficios de entierro doble, fue sepultado en el segundo tramo, y no hizo testamento por carecer de bienes. Es muy probable que este Manuel Albino sea la misma persona ya que el acta de matrimonio que mencioné anteriormente lo nombra como Albino Lozada. Manuel aparentemente utiliza ambos apellidos, Albino y Lozada, lo que causa confusión entre nombre y apellido al hacer investigación sobre él. Ahora bien, sus descendientes siempre utilizaron el apellido Lozada. En cuanto a su esposa Juana de Torres, ella falleció en Cabo Rojo de 56 años de edad el 3 de abril de 1815. Lamentablemente tampoco he encontrado los antepasados de Juana. He podido encontrar los siguientes hijos de esta pareja:

  1. Tomás Marcelino, nació en Cabo Rojo el 4 de marzo de 1780, y sus padrinos fueron Manuel Troche y Juliana García. El nombre de sus padres aparecen como Manuel Albino y Juana de Torres. No he encontrado más información sobre Tomás Marcelino. 
  2. Juan Isidro, nació en Cabo Rojo el 6 de julio de 1782. Sus padrinos fueron Miguel Rodríguez y Eulalia García. El nombre de sus padres aparecen como Albino Lozada y Juana Camacho. El apellido de Juana puede ser un error en el acta. Aparentemente Juan Isidro estaba casado con Ana Acosta y falleció antes de 1806. 
  3. María Clara, nació en Cabo Rojo el 11 de agosto de 1784, y sus padrinos fueron José Suarez y Dámasa Morales. Falleció en Cabo Rojo el 18 de junio de 1842. Al fallecer María Clara era viuda de Antonio (Antolino) Luciano de la Cruz, hijo de Juan Manuel Luciano y María Dominga de la Cruz. 
  4. Gregoria, falleció en Cabo Rojo de 16 días el 16 de marzo de 1786, en el sitio del Tujao. El nombre de sus padres aparecen como Manuel Albino y Juana Camacho. El apellido de Juana en el acta de defunción puede ser un error. 
  5. Pedro, nació en Cabo Rojo el 31 de julio de 1787, y sus padrinos fueron Pedro de Lugo y Bernarda Olivencia. El nombre de sus padres aparecen como Manuel Lozada y Juana Serrano. El apellido de Juana debe ser un error en el acta. Falleció en Cabo Rojo el 9 de julio de 1810, su acta de defunción no tiene mucha información, pero menciona que era hijo de Manuel Lozada y Juana de Torres, y que era soltero. 
  6. Francisco, nació aproximadamente en 1788 y se casó en Cabo Rojo el 2 de julio de 1807, con María de los Ángeles Nazario Morales, hija de Francisco Nazario y Antonia Morales de Rivera.  Fue fusilado a sus 33 años de edad el 21 de agosto de 1821, en San Juan y fue sepultado en el Cementerio de Santa María Magdalena de Pazzis, al lado del Castillo San Felipe del Morro.  
  7. Lucia, nació en Cabo Rojo el 10 de julio de 1791, y sus padrinos fueron Francisco García y María García. El nombre de los padres de Lucia aparecen como Manuel Albino y Juana de Torres. No he encontrado más información sobre Lucia.
  8. Micaela, nació el 11 de mayo de 1793. El nombre de sus padres aparecen como Manuel Albino y Juana Quiñones (debe ser un error). Se casó en Cabo Rojo el 30 de abril de 1810, con Antonio Mercado Rosado, hijo de Juan y Jacinta.
Quiero resaltar que los padrinos de los hijos de Manuel y Juana son de las familias de Lugo, Troche, García, y Rodríguez, y que uno de los testigos de la boda de Manuel y Juana era de la familia Acosta. Esto me lleva a inferir que posiblemente Manuel estaba relacionado a la familia de Ignacio Lozada y María de Lugo.

Los Descendientes de Ignacio Lozada y María de Lugo 

Ignacio Lozada nació en Arecibo el 30 de diciembre de 1717 y era hijo natural de Dominga Lozada. Aparentemente vivió con su esposa en Arecibo ya que dos de sus hijos fueron bautizados en la Parroquia San Felipe Apóstol de Arecibo. Luego, sus hijos aparecen bautizados en San Germán y en Cabo Rojo.

Ignacio y María ya vivían en Cabo Rojo antes de su fundación como pueblo en 1771 ya que dos de sus nietos fallecieron en 1764 en el sitio de Cabo Rojo. Además, Ignacio, junto con sus hijos Juan Gregorio, Martín, y Pablo endosaron la fundación del pueblo de Cabo Rojo en 1771. Ignacio falleció en el sitio de la Carrera, lo que indica que esta familia probablemente vivía en ese sitio.

Ignacio falleció el 5 de febrero de 1781, y se le celebró sepultura eclesiástica con entierro doble en el segundo tramo del cementerio. Tenía 64 años de edad al momento de su fallecimiento y le fueron administrados los sacramentos en el sitio de La Carrera. Dejó por legítimos hijos y herederos a una extensa prole. Ignacio también testó y dejó dinero para las mandas forzosas y misas rezadas. 

Su esposa María falleció en Cabo Rojo 20 años después el 25 de febrero de 1801, y tuvo un entierro doble en el segundo tramo del cementerio e hizo una memoria simple como testamento. Ignacio y María tuvieron los siguientes hijos:
  1. Martín, falleció de aproximadamente 60 años de edad en el sitio del Caraballo en Cabo Rojo el 22 de abril de 1796, y tuvo un entierro de oficio doble y enterrado en el segundo tramo y no hizo testamento por no tener bienes. El acta de defunción dice que estaba casado con María Rodríguez, pero no menciona sus hijos.  Encontré a una Teresa Padilla, que falleció en Cabo Rojo el 14 de julio de 1790, y que estaba casada con un Martín Lozada. Es posible que Martín se haya casado dos veces.
  2. Leonor, falleció en Cabo Rojo el 16 de noviembre de 1800, y estaba casada con Francisco Rodríguez. El apellido de Francisco a veces aparece como Rodríguez y otras veces como Lamboy. 
  3. Juan Gregorio, se casó en San Germán el 3 de febrero de 1762 con María Marta de Acosta de Lugo, hija legitima del capitán don Juan de Acosta y de doña Petronila de Lugo. Tenían un cuarto grado de consanguinidad, probablemente por los Lugo. Juan Gregorio falleció en Cabo Rojo el 26 de febrero de 1805. 
  4. Catarina, estaba casada con Juan García. Falleció en Cabo Rojo el 21 de marzo de 1806,  y Juan falleció en Cabo Rojo el 10 de febrero de 1802.
  5. Pablo, nació en Arecibo el 19 de julio de 1741,  y se casó en San Germán el 7 de julio de 1760, con Ana de Acosta de Lugo, hija del capitán don Juan de Acosta y doña Petronila de Lugo. Ana de Acosta falleció en Cabo Rojo de 92 años de edad el 28 de septiembre de 1826.
  6. Ignacio, nació en Arecibo el 6 de septiembre de 1743, y falleció de 76 años de edad en Cabo Rojo el 31 de julio de 1819. Aparentemente era soltero. 
  7. María, se casó en San Germán el 22 de julio de 1767, con Luis Pérez Meléndez, natural de Manatí e hijo de Luis Pérez y Manuela Meléndez. 
  8. Miguel, estuvo casado en primeras nupcias con Simona Martín. Simona falleció en Cabo Rojo el 11 de julio de 1791,  y a los cuatro meses de enviudar se casó en segundas nupcias en Cabo Rojo el 26 de noviembre de 1791, con Juana Sánchez. Miguel falleció en Cabo Rojo el 20 de abril de 1803.  Juana Sánchez falleció en Cabo Rojo el 19 de junio de 1813. 
  9. Francisco, casado con Gregoria Troche y falleció en Cabo Rojo el 10 de octubre 1801. 

La familia de León Lozada y Antonia Durán


Otra familia que aparece en los archivos parroquiales de Cabo Rojo es la de León Lozada casado con Antonia Durán. Esta familia es contemporánea con las familias Lozada estudiadas en este artículo. No he encontrado mucho sobre esta familia o sobre sus descendientes y no sé si está relacionada con los otros Lozada en Cabo Rojo. Es posible que se hayan mudado a Mayagüez después del 1790 ya que dos de sus hijos mueren en ese pueblo en 1794. También su hijo Joaquín se casa en Mayagüez y la partida de matrimonio dice que era de esa feligresía. En las partidas de la parroquia de Mayagüez el nombre de León aparece como Leonicio. He encontrado los siguientes hijos:
  1. Francisco de la O, nació en Cabo Rojo el 19 de diciembre de 1781, y sus padrinos fueron Francisco Jiménez y Bárbara Durán.  
  2. Joaquín, nació en Cabo Rojo el 12 de octubre de 1783, y sus padrinos fueron Juan Roberto y María Méndez. Se casó en Mayagüez el 8 de febrero de 1804, con Juana Francisca Rodríguez de Berrios, hija de don Joseph Rodríguez y Ana Pérez. El acta dice que todos eran de esa feligresía. 
  3. José Miguel, nació en Cabo Rojo el 5 de diciembre de 1785, y sus padrinos fueron Miguel Padilla y Lucia Bonilla. 
  4. María, nació en Cabo Rojo el 15 de septiembre de 1787, y sus padrinos fueron Manuel Montalvo y Rosa Segarra. 
  5. Gabriel, nació en Cabo Rojo el 27 de marzo de 1790, y sus padrinos fueron Fernando de Rivera y María de Torres. 
  6. Juan, falleció en Mayagüez el 17 de marzo de 1794, de dos años de edad. 
  7. Juan, falleció en Mayagüez el 5 de noviembre de 1794, de ocho días de nacido. 
  8. Gabriela, se casó en Mayagüez el 15 de septiembre de 1823, con don Pedro Gutiérrez, hijo legítimo de don Francisco y doña Rita Defebre. 

Bibliografía:

  1. Zapata Lozada, César A. "Las Aventuras de Francisco Lozada y las familias Lozada de Cabo Rojo," Hereditas, Revista de Genealogía Puertorriqueña / Sociedad Puertorriqueña de Genealogía, Vol 18, Núm. 1 (Año 2017): 31-62.

viernes, 30 de octubre de 2020

Mi abuelo Ángel Oscar Lozada Torres ante la insurrección nacionalista de 1950

Por César A. Zapata Lozada

No voy a entrar en debates políticos, históricos o causales sobre la insurrección nacionalista de 1950, ni pretendo juzgar las acciones de las personas envueltas en el movimiento nacionalista ni del gobierno de Puerto Rico. Solo quiero presentar como este evento de la historia de Puerto Rico se entrelaza con la vida de mi abuelo, Ángel Oscar Lozada Torres. Mi abuelo nació en Cabo Rojo el 27 de febrero de 1922, y era hijo de Gregorio Ismael Lozada Torres y Dolores Eulogia Torres Pérez.[1] Se casó en Cabo Rojo el 10 de julio de 1940, con mi abuela, Luz Elia Torres Pabón, hija de Pedro Rufino Torres Ramírez (de Arellano) e Isabel Cirila Pabón Silva.[2]

Policia Angel Oscar Lozada Torres
Ángel Oscar Lozada Torres, Placa #90
No se cuando mi abuelo se integró a la Policía Insular, pero aparentemente siguió los pasos de sus tíos Fernando Americo Lozada Torres y Ambrosio Lozada Torres quienes también eran policías. Mi abuelo era policía durante un tiempo tumultuoso en Puerto Rico. El movimiento nacionalista bajo el liderato de Pedro Albizu Campos planificaba el derrocamiento del gobierno de Puerto Rico y estos esfuerzos culminaron en la insurrección nacionalista del 30 de octubre de 1950. Esta insurrección se llevó a cabo en varios pueblos de la isla. 

En Mayagüez el plan era atacar alrededor del mediodía el cuartel de la policía, capturar los policías y tomar las armas. Los nacionalistas se dividieron en varios comandos para llevar a cabo las acciones asignadas. Uno de los comandos estaba formado por José Antonio Vélez (teniente de cadetes), Eladio Sotomayor Cancel, Ezequiel Lugo Morales, Pedro Taforó Martínez, y Reinaldo Trilla Martínez, y tenían la misión de volar el cuartel de la policía de Mayagüez alrededor del mediodía. No se pudo dar el ataque alrededor del mediodía porque la policía estaba alerta y no existía el factor sorpresa para el ataque. Debido a esto, decidieron atacar el cuartel de la playa de Mayagüez a otra hora. Cerca de la medianoche el comando nacionalista salió a atacar el cuartel de la playa. 

El automóvil del comando nacionalista iba por la calle San Juan del barrio Dulces Labios de Mayagüez y al llegar a la intersección con la calle Echague, pasó una patrulla de la policía que los vió y retrocedió. En ese instante Reinaldo Trilla Martínez salió del automóvil, se tiró sobre la calle y comenzó a dispararle a la patrulla. Mi abuelo estaba conduciendo la patrulla y estaba en compañía del teniente Francisco Rivera Hernández y del detective Arnaldo Bruckman Toro.[2] Ezequiel Lugo Morales se apostó en la esquina diagonal boca abajo disparando hacia la patrulla, y Pedro Taforó Martínez se escondió detrás de una verja de zinc para tratar de encender unas bombas de dinamita. Al acabarse el tiroteo debido a que se usaron todas las municiones y los policías dentro del automóvil estaban heridos, Taforó Martínez logró encender una de las bombas y lanzarla, la cual cayó debajo del tren delantero del automóvil.[4] 

Durante este encuentro, mi abuelo resultó herido de bala en el antebrazo derecho, muslo derecho, y hombro izquierdo. En estas condiciones, recogió al teniente Rivera Hernández que estaba herido en la calle y condujo hasta el Hospital Municipal de Mayagüez.[5] Del comando nacionalista, solamente Eladio Sotomayor Cancel tuvo una leve herida en la rodilla y escaparon al monte donde se unieron a otros comandos revolucionarios. Al otro día fueron arrestados por la Guardia Nacional.[6]

La historia no termina aquí. Mi abuelo estuvo recluido por un tiempo en la Clinica Pereira Leal en Santurce para recuperarse de sus heridas. Mis abuelos me contaron que el gobernador Luis Muñoz Marín se apareció en su cuarto a ofrecerles ayuda, diciéndoles que no tuvieran reparos en pedir su ayuda para cualquier cosa que necesitaran. Durante su estadía en la clínica recibió una carta del gobernador agradeciendo su servicio al pueblo de Puerto Rico.

Carta Oscar Angel Lozada Torres Luis Muñoz Marín
Carta del gobernador Luis Muñoz Marín a mi abuelo Ángel Oscar Lozada Torres

Mi abuelo también recibió el 28 de mayo de 1951, la Medalla de Oro de parte del gobernador de Puerto Rico, Luis Muñoz Marín, por su "conducta excepcionalmente meritoria en el desempeño de servicios sobresalientes." 

Proclama Medalla Oro Angel Oscar Lozada Torres
Proclama Medalla de Oro para el guardia Ángel Oscar Lozada Torres

Certificado Medalla de Oro Angel Oscar Lozada Torres
Certificado Medalla de Oro Guardia Ángel Oscar Lozada Torres

Conclusión

Para entender la vida de nuestros nuestros familiares y antepasados es indispensable entender la época en que vivieron y poner sus acciones en el contexto de su tiempo. Mi abuelo se encontró en la coyuntura histórica de Puerto Rico y de la profesión que escogió. En momentos difíciles, especialmente en momentos de vida y muerte, el carácter de las personas se hacen evidentes. De esta manera, mi abuelo demostró su carácter de héroe al repeler el ataque a tiros, prevenir el ataque al cuartel de Mayagüez, y estando herido, rescatar sus compañeros. 

Policia Angel Oscar Lozada Torres
Mi abuelo, Policía Insular Ángel Oscar Lozada Torres

Bibliografía

  1. Registro Civil de Puerto Rico, Libro Nacimientos Cabo Rojo 1917-1922, folio 71.
  2. Arnaldo Bruckman Toro era de Cabo Rojo. Nació el 22 de mayo de 1913 y falleció el 13 de septiembre de 1990. Estaba casado con María Monserrate Ortiz Ayala. Era hijo de Leocadio Bruckman y Hortencia Toro. Registro Civil de Puerto Rico, Libro Defunciones Mayagüez 1990-1993.
  3. Registro Civil de Puerto Rico, Libro Matrimonios Cabo Rojo Número 11, folio 148.
  4. Miñi Seijo Bruno, La Insurrección Nacionalista en Puerto Rico - 1950 (San Juan: Editorial Edil, 1997), 203-207.
  5. Proclamación para Medalla de Oro dada a mi abuelo Ángel Oscar Lozada Torres y firmada por el gobernador de Puerto Rico, Luis Muñoz Marín, fechada 28 de mayo de 1951.
  6. Miñi Seijo Bruno, La Insurrección Nacionalista en Puerto Rico - 1950 (San Juan: Editorial Edil, 1997), 203-207.




miércoles, 8 de julio de 2020

Las Aventuras de Francisco Lozada (Cabo Rojo, 1789 - 1821)

Por César A. Zapata Lozada

Era la noche del miércoles 22 de noviembre de 1820, cuando un grupo de aproximadamente quince bandidos asaltaron a algunos vecinos pudientes del pueblo de Yauco. Luego del asalto, los bandidos emprendieron su huida hacia el oeste y durante la madrugada del 23 de noviembre pasaron por el sitio llamado Las Palmitas en Sabana Grande. Al pasar por este lugar, uno de los bandidos llamado Francisco Lozada, agredió y dejó tirado en el camino al vecino Juan Ángel Acosta. Aparentemente este suceso de bandidaje no es el único en que mi cuarto abuelo, Francisco Lozada, estuvo involucrado. Pero sí es el suceso por el cual fue apresado, juzgado, y posteriormente fusilado. Esta historia levantó mi curiosidad y me llevó a investigar las aventuras de Francisco, a su familia, y a las familias de apellido Lozada del pueblo de Cabo Rojo.

Nunca sabré la razón por la cual Francisco se dedico al bandidaje, pero sus acciones se deben poner en contexto con lo que estaba sucediendo en esa época. Durante ese tiempo proliferaron ataques por parte de corsarios insurgentes, piratas, y bandidos. Era difícil para las autoridades mantener la seguridad de sus habitantes por lo disperso del territorio y falta de milicias adiestradas. Y el 28 de septiembre de 1820, el sur de Puerto Rico fue azotado por una tormenta que destruyó muchas cosechas lo que pudo también fomentar el aumento en bandidaje por las condiciones de penuria en que quedaron muchas familias.

Luego de una intensa búsqueda por las autoridades que duro meses, Francisco fue capturado junto a otros nueve bandidos. Fue juzgado por el gobierno en San Juan y sentenciado a muerte. A las cinco de la tarde el 21 de agosto de 1821, fue fusilado junto a sus secuaces en el Baluarte Santo Tomás (localizado al lado del Castillo San Cristóbal) y enterrado en el cementerio Santa Magdalena de Pazzis (localizado al lado de San Felipe del Morro).

Francisco nació en Cabo Rojo aproximadamente en 1789 y era hijo de Manuel Lozada y Juana de Torres. Tuvo cinco hijos llamados: León, Anacleto, María Merced, María Anastasia, y Dionisio. Vivió en el barrio Llanos Tuna de Cabo Rojo y falleció fusilado en San Juan el 21 de agosto de 1821.

Este es un pequeño resumen de la historia de Francisco. Su genealogía y esta historia esta plasmada en detalle en el articulo "Las Aventuras de Francisco Lozada y las Familias Lozada de Cabo Rojo," publicado en la revista Hereditas de la Sociedad Puertorriqueña de Genealogía en 2017.


Francisco Lozada Defuncion San Juan Puerto Rico
Acta de defunción de Francisco Lozada
Archivo Histórico Arquidiocesano de San Juan, Libro de Defunciones Número 24, folio 48. 

Bibliografía
  1. Cardona Bonet, Walter. El Marinero, Bandolero, Pirata y Contrabandista Roberto Cofresí (1819-1825). San Juan, Editorial Adaliz, 1991.
  2. Ramos Ramírez de Arellano, Antonio. “Los Marinos de Cabo Rojo: 1812” (tercera parte), Periódico El Faro del Suroeste (Diciembre 2011-Enero 2012).
  3. __________. Notas Históricas Sobre Cabo Rojo. Lexington, CreateSpace Independent Publishing Platform, 2014.
  4. __________, Úrsula Acosta, y Sifredo Lugo ToroCabo Rojo: Notas para su Historia. San Juan, Comité Historia de los Pueblos, 1985.
  5. Sued-Badillo, Jalil. La pena de muerte en Puerto Rico. Rio Piedras, Publicaciones Gaviota, 2011. 
  6. Zapata Lozada, César A. "Las Aventuras de Francisco Lozada y las familias Lozada de Cabo Rojo,Hereditas, Revista de Genealogia Puertorriqueña / Sociedad Puertorriqueña de Genealogía, Vol 18, Núm. 1 (Año 2017): 31-62.
  7. Archivo Histórico Arquidiocesano de San Juan, Libro de defunciones 24
  8. Archivo Parroquial San Miguel Arcángel de Cabo Rojo
  9. Archivo General de Puerto Rico, Fondo Gobernadores Españoles, Municipios, Cabo Rojo, Cajas 416 y 418.
  10. Archivo General de Puerto Rico, Fondo Gobernadores Españoles, Agencias Gubernamentales, Seguridad Pública, Caja 370.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Curas de la Parroquia San Miguel Arcángel de Cabo Rojo (1814-1824)

Por César A. Zapata Lozada

A continuation los curas de la Parroquia San Miguel Arcángel de Cabo Rojo desde 1814-1824:

  1. Juan Fons – Era el cura rector de la parroquia. Aparece en el libro décimo de bautismos en las primeras nueve entradas, siendo la última el 12 de junio de 1814. Era natural del pueblo de Vendrell en Tarragona, Cataluña. Era hijo de Isidro y María Manyel. En Octubre de 1815 solicitó permiso para quedarse unos meses más en Vendrell por motivo de enfermedad, lo que explica que su última entrada en el libro de bautismo fuera en junio de 1814. [1]
  2. Antonio Vélez – Nació aproximadamente en 1780 en San Juan y era hijo de don Alonso Vélez, capitán de las milicias disciplinadas de Puerto Rico y doña Faustina Candelaria de Matos. Fue cura en la parroquia del Patriarca San José de Peñuelas y cura teniente de la parroquia en Sabana Grande antes del 1814.[2] También fue cura tentiente en la parroquia San Germán Auxerre de San Germán. En el libro décimo de bautismos de Cabo Rojo aparece don Antonio Vélez el 19 de junio de 1814, como cura ecónomo de la parroquia, lo que indica que el cura Juan Fons probablemente ya no estaba fungiendo como cura párroco de la parroquia para esa fecha. La última entrada en que don Antonio Vélez aparece como cura ecónomo es la del 24 de mayo de 1818, y para el 17 de julio 1818, aparece por primera vez como cura rector de la parroquia.[3] Falleció en Cabo Rojo el 7 de septiembre de 1843.[APSMACR, LD11, F96v]
  3. Fr. Bernardo de Cádiz – Era presbítero del Sagrado Orden de Capuchinos y cura teniente de la parroquia. Aparece en los libros parroquiales al principio de 1817 hasta abril de 1821.
  4. José Vicente del Toro – Clérigo domiciliario del obispado. Era hijo de don Manuel del Toro y doña Rosa de Lugo.[4] Nació en Cabo Rojo el primero de septiembre de 1793. [5] El presbítero José Vicente del Toro estuvo activo en la vida del pueblo. En agosto de 1820, propone al cabildo que se establezca una escuela de primeras letras en Cabo Rojo para que se enseñe aritmética, gramática castellana y latina, y lógica. Él se ofrece a ser el maestro si no se encuentra a alguien para que enseñe. Esto demuestra que el presbítero José Vicente debía tener alguna educación formal. Era una persona con buenos medios económicos, ya que el cabildo le compró su casa para construir la Casa Alcaldía en 1826. La casa estaba valorada en 3,243 pesos, una cantidad muy alta en esa época.[6] Quiero destacar que José Vicente aparentemente tuvo una educación formal lo cual probablemente le ayudó a obtener una posición de cura en el obispado. Esto le aseguró una larga carrera con un buen salario.[7] 
    Firma del Presbítero don Juan Vicente del Toro Lugo

  5. Fr. Rafael de la Concepción – Era presbítero regular del Orden Reformado de Nuestra Señora del Carmen y cura teniente de la parroquia. Aparece por primera vez en el libro décimo de bautismos el 27 de septiembre de 1814, y la última vez fue el 6 de julio de 1816.[8]
  6. Joaquín Pastrana – Fue cura teniente por corto tiempo y aparece administrando el bautismo en tres entradas, del 7 de septiembre de 1816, hasta el 23 de septiembre de 1816.
  7. Antonio Alemán – Fue predicador jubilado del Orden de Nuestro Señor Padre San Francisco. También fue cura teniente por corto tiempo y aparece administrando el bautismo en tres entradas, del 20 de noviembre de 1816, al 29 de noviembre de 1816.
  8. Fr. Francisco María del Carmelo – Administró un (0.1%) bautismo, el 2 de diciembre de 1816. Fue presbítero regular del Orden Reformado de Nuestra Señora del Carmen y cura teniente de la Villa de San Germán.
  9. Julián de Aponte – Don Julián era el cura teniente de la parroquia. Su primer bautismo fue el 27 de diciembre de 1821 y el último fue el 25 de abril de 1824. Al parecer sustituye a Fr. Bernardo de Cádiz como cura teniente de la parroquia. 
  10. José María Bermúdez – Comienza a aparecer en el libro de undécimo de bautismos el 15 de enero de 1824. Aparece en los bautismos “con licencia del cura párroco.”
  11. Justo Jiménez – Era cura teniente de la parroquia. Su primer bautismo en el libro undécimo es el 7 de junio de 1824. Al parecer, sustituye a Julián de Aponte como cura teniente de la parroquia en junio de 1824. 
  12. Juan José Martínez de Fuentes – Cura párroco del Pueblo de los Guallos en Costa Firme y emigrado a Puerto Rico con el oficio de cura teniente de la parroquia de San Miguel de Cabo Rojo. Comienza a administrar bautismos el 18 de agosto de 1821 hasta el 8 de agosto de 1822. 
  13. Manuel de Angulo – Era cura teniente de la parroquia. Último bautismo fue 20 junio 1821.
  14. Leonardo de Lugo – Era cura domiciliario del obispado. 
  15. Francisco Antonio Soltero – Aparece una vez en un acta de bautismo. 
  16. Francisco de Muesas – Aparece una vez en un acta de bautismo. 
Bibliografía:

[1] Estela Cifre de LoubrielLa Formación del Pueblo Puertorriqueño, La Contribución de los Catalanes, Baleáricos, y Valencianos (San Juan: Instituto de Cultura de Puerto Rico, 1975), 178.
[2] “Notas Genealógicas de Sabana Grande,” Boletín de la Academia Puertorriqueña de la Historia 7, Núm. 25 (enero 1981): 72.
[4] APSMACR, L10B, F71. Bautismo de Lorenza del Toro Irizarry, hija de Juan Francisco del Toro y María del Carmen Irizarry, menciona que el clérigo Juan Vicente del Toro era hijo de Manuel del Toro.
[5] APSMACR, L4B, F131. 
[6] Antonio Ramos Ramírez de Arellano, Úrsula Acosta, y Sifredo Lugo ToroCabo Rojo: Notas para su Historia (San Juan: Comité Historia de los Pueblos, 1985), 83.
[7] David M. Stark, “A Professionalizing Priesthood: The Cathedral Chapter of San Juan, Puerto Rico (1650-1700),” The Catholic Historical Review 104, No. 3 (Summer 2018): 462.


miércoles, 24 de junio de 2026

El peligro de las inferencias en la investigación genealógica e histórica.

Por César A. Zapata Lozada

En la investigación histórica y genealógica, siempre existe la tentación de "llenar los espacios en blanco". Cuando nos enfrentamos a archivos fragmentados, lagunas cronológicas o documentos de difícil acceso, tenemos el impulso de completar lo que falta. Es ahí donde nace la inferencia inadecuada: la deducción de un hecho que no está explícitamente documentado, pero que nos parece obvio o altamente probable.

Sin embargo, en nuestra disciplina, la inferencia desmedida es uno de los mayores peligros para el rigor investigativo. Lo que hoy parece una deducción sólida, mañana puede desmoronarse ante el hallazgo de un nuevo documento. Aceptar una inferencia como una verdad absoluta y/o copiar datos de otros árboles genealógicos sin fuentes documentales que sostengan la información debilita la credibilidad de cualquier investigación.

A partir de dos de mis experiencias investigativas en los archivos de la Parroquia San Miguel Arcángel de Cabo Rojo, podemos identificar dos errores comunes de la inferencia inadecuada y, lo más importante, cómo evitarlos.

Error 1: La ilusión de la homonimia (El caso de Dionisio Lozada)

Un error frecuente ocurre cuando encontramos un nombre, una fecha y un lugar que encajan perfectamente con el perfil que buscamos, y asumimos de inmediato que se trata de la misma persona.

El error por inferencia: Al investigar a las familias Lozada, se concluyó inicialmente que un Dionisio nacido en 1817 era una persona que se casó en 1843 y falleció poco después. La cronología y el lugar encajaban perfectamente.

La realidad: El hallazgo posterior de una partida de matrimonio demostró que el Dionisio que se casó en 1843 era hijo de otros padres que los del nacido en 1817. Eran dos personas diferentes que compartían nombre, época y espacio geográfico.

Error 2: Enmendar la ortografía de la fuente (El caso de Figueroa vs. Figueras)

Ocurre cuando el investigador asume que el escribano eclesiástico o civil cometió un error ortográfico en el documento, solo porque el dato registrado no coincide con lo común en la región.

Escritura de documento que dice Figueras

El error por inferencia:
Al transcribir el Libro Décimo de Bautismos de Cabo Rojo, se asumió que el apellido "Figueras" anotado por el párroco era una equivocación ortográfica y que el apellido real debía ser "Figueroa", un apellido más común.

La realidad: Al expandir la búsqueda hacia líneas colaterales y otros fondos documentales, se constató que el párroco estaba en lo correcto: el apellido legítimo de esa rama familiar era, en efecto, Figueras. La inferencia nos llevó a "corregir" una fuente primaria que no requería corrección. Gracias a la genealogista Dra. Nydia Rodríguez Hanna, pudimos corroborar que la inferencia del apellido Figueroa era un error. 

Ver blog de la Dra. Nydia Rodríguez Hanna - Figueras vs. Figueroa in Cabo Rojo.

Cómo mejorar las inferencias: Reglas de oro para el investigador

Para proteger la rigurosidad de nuestras investigaciones, árbol genealógico y publicaciones, debemos adoptar metodologías estrictas, como el Genealogical Proof Standard (GPS):

Exigir siempre un "documento conector": Nunca se debe fusionar la identidad de dos personas basándose únicamente en la coincidencia del nombre y el año. Es obligatorio buscar un documento conector, una partida de matrimonio que mencione a los padres, un testamento, un acta de defunción u otro documento que nos ayude a establecer una hipótesis sólida. Si no existe un documento conector, debe hacer una nota al respecto y explicitamente explicar que es una hipótesis sin corroborar y explicar que lo lleva a establecer la hipótesis. 

Respetar la literalidad de la fuente hasta que se demuestre lo contrario: El documento original tiene la presunción de verdad. Si un apellido o nombre suena extraño, no debemos cambiarlo en nuestras notas bajo la suposición de un "error del escribano". Cualquier hipótesis de error debe quedar anotada como tal, hasta que otras fuentes documentales la confirmen o la desmientan con certeza.

Para más información, ver Fe de Errata del blog Genealogías e Historia del Suroeste de Puerto Rico.

Conclusión

Es válido hacer inferencias en la investigación para abrir nuevas rutas de búsqueda, pero es un error publicarlas como certezas. Si el vínculo familiar no está plenamente probado por un documento, debe hacer una nota de prudencia, como por ejemplo: "es probable que", "los datos sugieren la hipótesis de que" o "resta por confirmar si".

La investigación genealógica e histórica no consiste en armar un rompecabezas a la fuerza para que las piezas encajen donde queremos. Consiste en aceptar los vacíos del pasado con honestidad investigativa. Admitir que no sabemos el destino de un ancestro o el origen de un apellido es mucho más valioso y científico que inventar una conexión basada en la intuición o copia de un dato sin fuentes documentales. Al final del día, el valor de nuestra historia familiar no se mide por el tamaño de nuestro árbol, ni por las "hazañas" o "linaje noble" encontrados sin fuentes documentales, sino por las historias reales y por la solidez y credibilidad de cada uno de nuestros hallazgos. Hay que recordar que la genealogía sin fuentes es mitología. 

Otras publicaciones del autor (disponibles en Amazon):

miércoles, 17 de agosto de 2022

Los descendientes de José Vicente Díaz (cir. 1780-1843) y María del Rosario Cardoza

Por César A. Zapata Lozada

Llevo varios años buscando información sobre don José Vicente Díaz, quien aparentemente era natural de la provincia de Cádiz, España, y fue matriculado en San Germán. La matrícula era el alistamiento de marineros y demás gente de mar, que se hacía en las provincias marítimas para el servicio de la Marina de guerra y el ejercicio de las profesiones marineras. Don José vivió en San Germán y en Cabo Rojo. Don José aparece en los repartos para el salario del cura y gastos públicos del partido de Cabo Rojo en 1818, 1824, 1826, 1827, y 1830. La cantidad gravada por la propiedad de don José fue aumentando, de un real en 1818 a 20 pesos en 1830, lo que indica que aumentó su propiedad sustancialmente durante ese periodo. Su propiedad estaba ubicada en el barrio de los Llanos de Cabo Rojo.

Don José se casó con doña María del Rosario Cardoza aproximadamente en 1798 y se establecieron en Cabo Rojo. Doña María del Rosario era hija de don Juan Bautista Cardoza y doña Juana de Rivera. Al parecer, el trabajó como matriculado de don José lo mantenía viviendo en San Germán y en 1831 pide mudar su domicilio a Cabo Rojo, lo cual le fue concedido el 3 de enero de 1832. 

Jose Diaz peticion domicilio Cabo Rojo

He documentado siete hijos y una potencial hija para un total de ocho hijos. Estos son:

  1. Clara Díaz, casada con Ángel Hernández (posible hijo de Diego Hernández y María del Rosario de la Vega). No tengo documentación de que es hija de don José y doña María del Rosario. Pero creo que es hija de ellos basado en los matrimonios de algunos de sus hijos con el mismo círculo de familias, también porque aparecen como padrinos y testigos de otros familiares. He encontrado los siguientes hijos:
    1. Francisca Hernández, nació el 2 de junio de 1814, bautizada el 22 de junio de 1814, y sus padrinos fueron Ramón López y Feliciana Hernández (hija de Diego Hernández y María del Rosario de la Vega).
    2. Felipe Hernández, nació en Cabo Rojo el primero de mayo de 1816, bautizado el 19 de mayo de 1816, y sus padrinos fueron Fernando Padilla y Juana Hernández (hija de Diego Hernández y María del Rosario de la Vega).
    3. José Antonio Hernández, nació el 22 de diciembre de 1817, bautizado en enero de 1818, y sus padrinos fueron Francisco Hernández (hijo de Antonio Hernández y Francisca Xaviela Montalvo) y Úrsula Ramírez.
    4. María Isabel Hernández, nació en Cabo Rojo el 2 de junio de 1819, bautizada el 21 de junio de 1819, y sus padrinos fueron Juan Bautista Cardoza (padre de María del Rosario Cardoza) y Juana Maquiano.
    5. Juana María Hernández, se casó en Cabo Rojo el 14 de octubre de 1841, con Bartolomé Ramírez de Arellano, hijo de Eugenio Ramírez de Arellano y María Luisa López de Victoria.
    6. Carlos Antonio Hernández, nació en Cabo Rojo el 7 de mayo de 1821, bautizado el 21 de mayo de 1821, y sus padrinos fueron Manuel Hernández y María Monserrate Hernández (hijos de Diego Hernández y María del Rosario de la Vega).
  2. Agustín Díaz, se casó en Cabo Rojo el 11 de febrero de 1824, con María Antonia Ojea, hija de don Feliciano Ojea y doña Rosalía Hernández. Tuvieron los siguientes hijos: 
    1. María Agustina Díaz, nació en Cabo Rojo el 20 de marzo de 1825, bautizada el 21 de abril de 1825, y sus padrinos fueron Juan Gregorio de la Seda y María Díaz. Falleció en el barrio Miradero de Cabo Rojo el 4 de diciembre de 1905.
    2. Juana Ramona Díaz, nació en Cabo Rojo el 9 de agosto de 1826, bautizada el 16 de agosto de 1826, y sus padrinos fueron don Nicolás Montalvo y Rosalía Hernández. Se casó con León Lozada, hijo de Francisco Lozada y María de los Ángeles Nazario. Tuvieron los siguientes hijos: José del Carmen, Avelina del Carmen, María Guadalupe, Juan Antonio, José Gregorio, Manuela de los Reyes, José Ubaldo, y María Petronila de los Dolores.
    3. María Bárbara Díaz, nació en Cabo Rojo el primero de abril de 1828, bautizada el 7 de abril de 1828, y sus padrinos fueron Dionicio Díaz y Bárbara Díaz.
    4. Juan Antonio Díaz, falleció soltero en Lajas el 10 de diciembre de 1885.
    5. Manuel Díaz, nació cerca de 1831.
    6. Josefa María Díaz, nació en Cabo Rojo el primero de junio de 1840, sus padrinos fueron Vicente Asencio y Agustina Díaz. Se casó en Cabo Rojo en 1850 con Pedro Nazario, hijo de Rumualdo Nazario y Apolonaria Luciano. Aparentemente también tuvo una relación con Ignacio Seda. Falleció en Lajas el 17 de agosto de 1897.
    7. José Dolores Díaz, nació en Cabo Rojo el 6 de mayo de 1843, bautizado el 17 de junio de 1843, y sus padrinos fueron Juan Antonio Ojea y María Antonia Sosa. 
    8. María Isabel Díaz, nació en Cabo Rojo el 2 de julio de 1845, bautizada el 9 de agosto de 1845, y sus padrinos fueron Manuel Ojea y María Antonia Cardoza. Falleció soltera en Lajas el 6 de febrero de 1923.
    9. Juan Díaz, nació cerca de 1848.
    10. Juan Ramón Díaz, nació cerca de 1851. Se casó con Mercedes Segarra, hija de Ramón Segarra y Ana María Pérez. Se casó en segundas en Lajas el 22 de noviembre de 1917, con Clotilde del Carmen Toro, hija de Rafael Eugenio Toro y Dominga Pérez. Juan Ramón era parte de la junta municipal de agricultura de Lajas en 1918. Falleció en Lajas el 11 de julio de 1923. Foto de Juan Ramón Díaz cortesía de Yo soy Lajas.
      Juan Ramon Diaz Ojea
      Juan Ramón Díaz Ojea

    11. María del Carmen Díaz, se casó con Pedro José Morales, hijo de Bartolomé Morales y Salomé (Ruíz) Bobe. Falleció en Lajas el 2 de marzo de 1911. He encontrado los siguientes hijos: Juan, Camila, Luis, Juana Francisca, y Santiago. 
  3. María de Gracia Díaz, nació en Cabo Rojo el 29 de abril de 1806, bautizada el 4 de marzo de 1806, y sus padrinos fueron José Ramos y Antonia Acosta. Se casó en Cabo Rojo el 11 de septiembre de 1820, con Juan Gregorio de la Seda, hijo de Juan Anselmo de la Seda y Ana de la Cruz de Torres. He encontrado un hijo:
    1. Domingo de las Nieves Seda, nació en Cabo Rojo el 6 de agosto de 1821, bautizado el 28 de agosto de 1821, y sus padrinos fueron José Díaz y María del Rosario Cardoza. Aparentemente tuvo una relación natural con Santos Pirela. Domingo falleció en Santa Isabel el 9 de abril de 1899. He encontrado estos hijos: Domingo y Gregorio. 
  4. Dionicio Díaz, bautizado en Cabo Rojo el 23 de octubre de 1809, y sus padrinos fueron Carlos Cardoza y Dominga Cardoza. Se casó en Lajas el 21 de agosto de 1830, con Juana Rodríguez, hija de Cayetano Rodríguez y Petrona Negrón. 
  5. María Bárbara Díaz, nació en Cabo Rojo el 28 de diciembre de 1811, y sus padrinos fueron Santiago Cardoza y Antonia Cardoza. Se casó en Lajas el 15 de enero de 1831, con Martín Marciel, hijo de Andrés Marciel y Carmen Lugo.
  6. José Vicente Díaz, nació en Cabo Rojo el 10 de abril de 1814, bautizado el 21 de abril de 1814, y sus padrinos fueron Julián Ramón Cardoza y Ana María del Toro.
  7. Agustina Díaz, se casó en Cabo Rojo el 29 de febrero 1832, con Vicente Asencio, natural de Cumaná, Venezuela, e hijo de Ramón Asencio y María de la Soledad Velázquez. Vicente fue asesinado y arrojado al mar por unos piratas en un viaje a Santo Domingo en febrero de 1845. He encontrado los siguientes hijos de Vicente y Agustina: Carlos, Manuel, Vicente, Isabel María, y Justino Antonio. Agustina se casó en segundas nupcias con José Rafael Torres, hijo de Juan Gregorio Torres y María José Pagán, y he encontrado los siguientes hijos: Adelina, Agustina, José Rafael, y Elisa. Agustina falleció de 78 años en Cabo Rojo el 4 de marzo de 1894.
  8. María de los Ángeles Díaz, nació en Cabo Rojo el primero de agosto de 1818, bautizada el 19 de agosto de 1818, y sus padrinos fueron Juan Bautista Cardoza y María Andrea Cardoza. Se casó en Cabo Rojo el 26 de mayo de 1840, con Victor Francisco Franques, hijo de Luis Franques y Damiana Rodríguez de Padilla. He encontrado los siguientes hijos: 
    1. Luisa Barbina Franques, nació en Cabo Rojo el 27 de marzo de 1839, bautizada el 4 de mayo de 1839, y sus padrinos fueron Manuel Alacán y Luisa Franques. 
    2. Amalia de los Ángeles Franques, nació en Cabo Rojo cerca de 1841.
    3. Rosalía Franques, nació en Cabo Rojo el 3 de marzo de 1842, bautizada en marzo de 1842, y sus padrinos fueron Vicente Asencio y Agustina Díaz.
    4. Silvero Antonio Franques, nació en Cabo Rojo el 20 de junio de 1844, bautizado el 13 de julio de 1844, y sus padrinos fueron Miguel Irizarry y María Juliana Segarra. 

Don José Díaz falleció en 1842 o 1843. El acta de defunción de su hija María de los Ángeles menciona que don José era de la provincia de Cádiz y que falleció en San Germán. Hizo un testamento aparentemente en el Tribunal de la Marina. El 26 de abril de 1843, en un edicto en la Gaceta de Puerto Rico, se emplazan a los hijos e hijas de don José para que comparecieran ante el Juzgado del Tribunal de la Marina para presentar su derecho a la testamentaria de su padre. 

Gaceta de Puerto Rico - Jose Diaz Cabo Rojo

En cuanto a su esposa doña María del Rosario, no sé cuando falleció. Es posible que haya fallecido en Lajas ya que algunos de sus hijos se mudaron a Lajas y no he encontrado el acta de defunción en Cabo Rojo. Por lo que he podido investigar, don José y doña María del Rosario dejaron su descendencia en Cabo Rojo y Lajas, en el area de Llanos Tuna y los Llanos. 

Otras publicaciones del autor (disponibles en Amazon):

Bibliografía

Archivo General de Puerto Rico, Fondo de Gobernadores Españoles, Municipalidades, Cabo Rojo, Caja 416, 417. 

Celia Chaín-NavarroAlberto Hoces García, "La Matrícula de Mar: tripulaciones para la Real Armada," Blog Cátedra de Historia y Patrimonio Naval, 22 de junio de 2017.

Archivo Parroquial San Miguel Arcángel de Cabo Rojo, libros cuarto, quinto, y séptimo de matrimonios; libros octavo, noveno, décimo, undécimo, décimo tercero, y décimo quinto de bautismos

Archivo Parroquial Nuestra Señora Candelaria de Lajas, libro primero de matrimonios

Archivo Histórico Arquidiocesano de San Juan, Certificaciones, Bayamón-Cabo Rojo, Caja J153.

Gaceta de Puerto Rico

Registro Civil de Puerto Rico


domingo, 15 de agosto de 2021

El Presbítero caborrojeño don José Vicente del Toro (n. 1793)

Por César A. Zapata Lozada

El Presbítero José Vicente del Toro era clérigo tonsurado [1] en 1819 y luego para 1820 ya era clérigo domiciliario del Obispado. Nació en Cabo Rojo el primero de septiembre de 1793, y era hijo de don Manuel del Toro y doña Rosa María de Lugo.[2] El presbítero José Vicente del Toro estuvo activo en la vida del pueblo. En agosto de 1820, propone al cabildo que se establezca una escuela de primeras letras en Cabo Rojo para que se enseñe aritmética, gramática castellana y latina, y lógica. Él se ofrece a ser el maestro si no se encuentra a alguien para que enseñe. 
Acta de Cabildo 1820, petición de don José Vicente del Toro
Esto demuestra que el presbítero José Vicente debía tener alguna educación formal. Era una persona con buenos medios económicos, ya que el cabildo le compró su casa para construir la Casa Alcaldía en 1826. La casa estaba valorada en 3,243 pesos, una cantidad muy alta en esa época. Quiero destacar que José Vicente aparentemente tuvo una educación formal lo cual probablemente le ayudó a obtener una posición de cura en el obispado. Esto le aseguró una larga carrera con un buen salario.

Para 1836, don José Vicente era cura teniente interino del pueblo de Cayey. El 13 de diciembre de 1836, don José Vicente pidió a la corte que fuera removido como albaceas del testamento de su padre don Manuel del Toro debido a que le era imposible ejercer como albacea por ser cura y por sus responsabilidades pastorales. Le pide a la corte que se nombre a su madre, doña Rosa María de Lugo como albaceas ya que de acuerdo a don José Vicente, "se haya en aptitud y capacidad para realizar el cumplimiento de cuanto transierne a este delicado asunto." Su petición fue aceptada por el juez de primera instancia en la villa de San Germán, Bonifacio Martínez de Baños. En el mismo documento el escribano público lo fue Tomás José Ramírez de Arellano.[8]

Firma de Jose Vicente del Toro
Firma de don José Vicente del Toro

Bibliografía:
  1. Se llama tonsura al primero de los grados clericales el cual se confería por mano del obispo como disposición y preparación para recibir el sacramento de ordenación y cuya ceremonia se ejecutaba cortando una parte del cabello.
  2. Archivo Parroquial San Miguel Arcángel de Cabo Rojo, Libro cuarto de bautismos, folio 131.
  3. Archivo Parroquial San Miguel Arcángel de Cabo Rojo, Libro décimo de bautismos, folio 71. Bautismo de Lorenza del Toro Irizarry, hija de Juan Francisco del Toro y María del Carmen Irizarry, menciona que el clérigo Juan Vicente del Toro era hijo de Manuel del Toro.
  4. Archivo Parroquial San Miguel Arcángel de Cabo Rojo, Libro cuarto de bautismos, folio 131. 
  5. Ramos Ramírez de Arellano, Antonio, Úrsula Acosta, y Sifredo Lugo Toro. Cabo Rojo: Notas para su Historia (San Juan: Comité Historia de los Pueblos, 1985), 83.
  6. Zapata Lozada, César A. Libro Undécimo de Bautismos (1820-1824) Parroquia San Miguel Arcángel de Cabo Rojo: Transcripción y Análisis (Acworth: Publicación del Autor, 2020). 12.
  7. Stark, David M. “A Professionalizing Priesthood: The Cathedral Chapter of San Juan, Puerto Rico (1650-1700),” The Catholic Historical Review 104, No. 3 (Summer 2018): 462.
  8. Archivo General de Puerto Rico, Juzgado de San Germán, Caja 25. Año 1836, Legajo 3, Numero 3, Presbitero D. José Vicente del Toro renunciando al cargo de albacea que le hizo su padre don Manuel.


miércoles, 24 de junio de 2020

La fascinante historia del maltés don Ángel Sierra (Peñuelas, 1778 - 1867)

Por César A. Zapata Lozada

Actualizado: Noviembre 14, 2021

Desde pequeños y como parte de nuestra educación en el sistema educativo de Puerto Rico, se nos ha inculcado que los puertorriqueños somos una mezcla de españoles, tainos, y africanos. Pero en realidad somos más que esa mezcla. Nuestra isla fue poblada también por un gran número de extranjeros que no fueron españoles. Las oleadas inmigratorias de estos extranjeros fueron causadas por diferentes sucesos en Europa y en las Américas. Algunas de estas causas fueron las guerras de independencia en las colonias españolas en América, las guerras napoleónicas en Europa, y la cédula de gracia de 1815. Estos extranjeros enriquecieron nuestra raza y cultura al traer consigo sus costumbres, sus apellidos, su capital y sus deseos de prosperar.

Firma de Angel Sierra Peñuelas Genealogia Malta
Firma de don Ángel Sierra (Angelo Serra)
Haciendo investigación genealógica me encuentro a don Ángel Sierra como uno de mis ancestros. A primera vista el nombre aparentaba ser español y por muchos años esa fue mi presunción. Por eso fue para mi una gran sorpresa que luego de varios años de investigación descubro que don Ángel no era español, sino que era natural de la isla de Malta. Don Ángel se estableció en Peñuelas en 1800 y se naturalizó en 1816 bajo la real cédula de gracias.

Al llegar a Peñuelas se casa prontamente con doña Maria Eugenia Planas Rodríguez, hija de un mallorquín y una peñolana, y tuvieron 11 hijos. Don Ángel también tuvo dos hijos naturales. Tuvo una vida fructífera como comerciante y hacendado en Peñuelas. Estimo que fue uno de los hacendados más ricos del pueblo durante el periodo de 1820-1850. Tuvo tres estancias, una tienda en el pueblo, terrenos de cultivo en Adjuntas y Peñuelas, y fue dueño de aproximadamente 73 esclavos. También fue soldado, apoderado de su barrio y del pueblo, teniente a guerra, y alcalde. Vivió una larga vida y falleció de 88 años de edad en 1867.

He dedicado sobre 10 años a la investigación de don Ángel y su familia. En el proceso he aprendido mucho sobre la vida del siglo XIX y de la historia del pueblo de Peñuelas. Lamentablemente, no hay mucho escrito sobre la historia de Peñuelas y espero en un futuro condensar lo que he encontrado en un pequeño artículo para aportar a la documentación histórica de ese pueblo.

He publicado varios escritos sobre don Ángel, su familia, sus riquezas, su vida familiar y pública. He podido reconstruir la genealogía de varios de sus esclavos las cuales están incluidas en el escrito de la Revista Hereditas. Estos son mis escritos sobre don Ángel Sierra:
  1. "The Fascinating Story of Don Ángel Sierra," The Maltese Presence in North America, Issue 18 (September 2020): 5-8.  
  2. "The fascinating life of Maltese emigrant Angelo Serra" Malta Times, November 14, 2021, 42-43.
  3. "La fascinante historia del Maltés don Ángel Sierra." Hereditas, Revista de Genealogía Puertorriqueña / Sociedad Puertorriqueña de Genealogía 22, Núm. 1 (2021): 145-176.
Bibliografía:
  1. Archivo Parroquial San José de Peñuelas, Libro de bautismos
  2. Archivo Parroquial San José de Peñuelas, Libro de matrimonios
  3. Archivo Parroquial San José de Peñuelas, Libro de defunciones
  4. Archivo Parroquial San José de Peñuelas, Libro de bautismos de esclavos
  5. Registro Civil de Esclavos 1872.
  6. Archivo General de Puerto Rico, Censo y Riqueza, Extranjeros Naturalizados, Caja 14.
  7. Archivo General de Puerto Rico, Municipalidades, Peñuelas, Cajas 523 y 524.
  8. Archivo General de Puerto Rico, Fondo Judicial Civil de Ponce, Década 1830-1839, Caja 4, Testamentaria de doña María Eugenia Planas.
  9. Archivo General de Puerto Rico, Fondo Judicial Civil de Ponce, Década 1860-1869, Caja 61, Testamentaria de don Ángel Sierra, Segunda Pieza.
  10. Cifre de Loubriel, Estela. Catálogo de extranjeros residentes en Puerto Rico en el Siglo XIX (Río Piedras: Ediciones de la Universidad de Puerto Rico, 1962).
  11. Gaceta de Puerto Rico.
  12. Zapata Lozada, César A. "La fascinante historia del Maltés don Ángel Sierra." Hereditas, Revista de Genealogía Puertorriqueña / Sociedad Puertorriqueña de Genealogía 22, Núm. 1 (2021): 145-176.

jueves, 15 de septiembre de 2022

Certificaciones de Soltería como fuente para la genealogía.

Por César A. Zapata Lozada

El Concilio de Trento (1545-1563) estableció importantes cambios dentro de la Iglesia Católica al imponer procedimientos para situaciones que requerían un mayor control y estructura para los sacramentos. El Concilio estableció pautas sobre el sacramento del matrimonio, como por ejemplo la necesidad de registrar los mismos en libros específicos, creando así los registros sacramentales y archivos parroquiales. El Concilio también instituyó un control más efectivo en el ámbito matrimonial y estableció la doctrina sobre el sacramento del matrimonio.

Los extranjeros solteros que decidían casarse por la Iglesia Católica, debían obtener una dispensa para la celebración de dicho sacramento. El referido protocolo se realizaba para asegurarse que el inmigrante no estaba casado en su país y que por tanto, no cometería un acto de bigamia. Para tal fin, este debía presentar la documentación pertinente, tal como un certificado de soltería y testimonios de otros que conociesen su estado civil. Estos documentos contienen informaciones genealógicas, como por ejemplo, su lugar de procedencia, edad, nombre de los padres y fecha para la cual llegaron al país, ocupación, así como su futura esposa.

En el Archivo Histórico Arquidiocesano de San Juan he encontrado varias certificaciones de soltería y viudez muy interesantes. En este blog voy a presentar dos certificaciones, la certificación de soltería de don Jesús María Domínguez y la certificación de viudez de doña Agustina Díaz Cardoza.

Jesús María Domínguez

Nació en Cabo Rojo el 12 de diciembre de 1841, fue bautizado el 2 de enero de 1842, y sus padrinos fueron León Flores, y por poder Ramón Lozada, y Manuela Flores. Era hijo natural de María Celestina Domínguez.

Firma de Jesus Maria Dominguez
Firma de Jesús María Domínguez

Para 1883, Jesús María quería contraer matrimonio con Isabel Luciano. Jesús María estuvo fuera de Puerto Rico por cuatro años en la "campaña de Cuba" sirviendo en la marina. La campaña de Cuba debió ser la respuesta de España a los intentos de independencia de la isla de Cuba luego del Grito de Yara en 1868, y Jesús María debió haber ido como refuerzo. Jesús María proviene de una familia de marinos ya que su abuelo Diego Domínguez era de las Islas Canarias y capitán de la goleta Monserrate. También su tío Diego Domínguez Silva era marino. 

Para poder contraer matrimonio, Jesús María tenía que presentar una certificación de soltería por que estuvo fuera de Puerto Rico por cuatro años. Los documentos de su certificación contienen una copia de su acta de bautismo y la de su contrayente Isabel Luciano (nació el 27 de febrero de 1845). También contiene una carta de su madre, doña Celestina Domínguez fechada el 3 de septiembre de 1883, en la que le da el consejo favorable para el matrimonio que tenía convenido con doña Isabel Luciano, de 37 años, hija natural de doña Encarnación, difunta, naturales y vecinos de Cabo Rojo. Doña Celestina envía esta carta desde el barrio Miradero, por medio de testigos y el comisario del barrio porque no podía comparecer ante el cura de la parroquia para dar el consejo. La carta fue firmada por Agapito Guardiola, el comisario del barrio, Mariano Luciano y por no saber firmar, su hijo Juan Luciano, y otro testigo Edelmiro. 

Carta de su madre doña Celestina Domínguez

También incluye una carta del tío de doña Isabel Luciano llamado don Pedro Luciano en la que da consejo favorable a su sobrina para que contrajera matrimonio don Jesús María Domínguez ya que sus padres eran difuntos. 

La certificación incluye una carta de don Jesús María en la que explica que estuvo fuera de Puerto Rico en la campaña de Cuba sirviendo en la marina, pide matrimonio y que ha estado soltero.

Presenta como testigos a don José Serrano, natural y vecino de Cabo Rojo, y marido legítimo de doña Nicolasa Bracero y de oficio marino, a don José Medina, casado con doña Lorenza González, natural y vecino de Cabo Rojo, propietario, y a don Diego Domínguez (era su tío), casado con doña Anita Bonilla, natural y vecinos de Cabo Rojo, y oficio marino. Estos testigos corroboran que ha sido soltero, lo conocen desde la infancia, y no saben de ningún impedimento por lo cual no pueda casarse. 

Y finalmente la certificación incluye la carta del párroco certificando la soltería basado en los testigos de buena reputación y vecinos de la parroquia. 

Agustina Díaz Cardoza

Nació en Cabo Rojo alrededor de 1816 y era hija de don José Díaz y doña María del Rosario Cardoza. Se casó en primeras nupcias el 29 de febrero de 1832, con Vicente Asencio, hijo de don Ramón Asencio y doña María Soledad Velázquez. Vicente Asencio fue asesinado por piratas y tirado al mar en febrero de 1845 cuando iba de camino a la isla de Santo Domingo. Para 1873, Agustina desea contraer nupcias con José Rafael Torres, hijo de don Juan Gregorio de Torres y doña María José Pagán. Agustina y José Rafael tenían una relación natural y tenían varios hijos y al parecer querían legitimar su prole. 

Firma Jose Rafael Torres Pagan
Firma de José Rafael Torres

El expediente de doña Agustina y don José Rafael contiene declaraciones de testigos, comenzando con don Diego Asencio, hermano de don Vicente. Don Diego declaró que doña Agustina era viuda desde hace 28 años por su hermano haber sido asesinado en febrero de 1845 por unos piratas en un viaje a la isla de Santo Domingo, sabiendo esto por las declaraciones tomadas en Cabo Rojo y en la isla de Santo Domingo, donde pasó tan pronto tuvo noticia de lo acaecido. 

Firma de Diego Asencio
Firma de Diego Asencio

El segundo testigo fue don Antonio Asencio y declaró lo mismo que su hermano don Diego y que doña Agustina es viuda y libre para contraer matrimonio. También declaró José Viscoviche (Wiscovitch) y también declaró lo mismo. 

Firma de José Wiscovitch
Firma de José Wiscovitch

Otro documento es el de doña Agustina Díaz, que dice tener 44 años, declarando lo mismo que los hermanos de Vicente. Esta documentación no incluye actas de bautismos ni defunción como en otras certificaciones. La certificación fue aprobada el 29 de marzo de 1873.

Aprobación de certificación de soltería
Aprobación de certificación de soltería

Conclusión

Las certificaciones de soltería y viudez son una excelente fuente documental de información genealógica y a veces histórica como el caso del ataque de piratas donde murió don Vicente Asencio y la participación de don Jesús María Domínguez en la campaña de Cuba. Muchas de estas certificaciones incluyen copias de actas de bautismo, declaraciones de testigos de los cuales podemos inferir algunas relaciones familiares, información sobre donde vivían, y otras informaciones pertinentes. El estudio de estas certificaciones nos pueden ayudar inmensamente en la investigación de nuestros ancestros y recrear sus historias. Espero que este blog amplie el conocimiento de otros documentos para la investigación genealógica. 

Otras publicaciones del autor (disponibles en Amazon):

Bibliografía

Archivo Histórico Arquidiocesano de San Juan, Justicia, Certificaciones, Bayamón-Cabo Rojo, 1857-1906, Caja J153. 


viernes, 12 de junio de 2020

Los Zapata del suroeste de Puerto Rico

Por César A. Zapata Lozada

La familia Zapata es una de las familias puertorriqueñas que pueden documentar ininterrumpidamente sus antepasados hasta la primera persona de esta familia que arriba a Puerto Rico a mediados del siglo XVII. Investigadores como el Dr. David Stark, el Dr. Rubén Nazario Pérez, y la Dra. Úrsula Acosta han investigado y documentado extensamente la historia de esta familia. He usado sus investigaciones como punto de partida para ampliar el conocimiento de esta familia y he actualizado información previamente presentada por estos investigadores.

¿Quién fue el primer Zapata de esta familia en Puerto Rico? 


Su nombre era Marcos Zapata. El soldado Marcos Zapata llegó a Puerto Rico procedente de México a mediados del siglo XVII como refuerzo para las milicias del presidio de San Juan. Durante esta década la cantidad de soldados en el presidio disminuyó grandemente debido a epidemias y fugas de soldados. Como consecuencia, el gobierno hizo reclutamientos en las Islas Canarias, España, y en México con el propósito de aumentar el número de soldados. La prioridad de los gobernadores era mantener el presidio con la cantidad necesaria de soldados debido a la constante amenaza de ataques por potencias europeas.

Marcos tenía el rango de Sargento cuando se casa el 9 de noviembre de 1660, en la Catedral de San Juan con Ana de Ávila, hija de Juan Pabón y Francisca de Ávila. Según el acta de matrimonio, él era natural de la Ciudad de México e hijo de Cristóbal y María de Covarrubias. Marcos tuvo un hijo también llamado Marcos. Este hijo, era soldado de presidio y se casó en la Catedral de San Juan el 14 de agosto de 1700, con María de Flores Bello, quien era natural de Güímar en las Islas Canarias. Y a su vez, este Marcos tuvo un hijo llamado Juan Martín.

Juan Martín sale de Puerto Rico por razones que todavía desconozco y se establece en Santo Domingo. Lamentablemente sabemos muy poco sobre la vida de Juan Martín. Su acta de defunción menciona que estuvo casado en primeras nupcias con María González, quien era natural del “pueblo de San Carlos en la Española de Santo Domingo.” Juan Martín vivió un tiempo en Santo Domingo y se casó con María de los Santos González alrededor de 1746 y tuvo una hija llamada Bernardina que nació también en Santo Domingo en 1747.

Los Zapata en el Suroeste de Puerto Rico


Juan Martín regresa con su esposa María de los Santos González a San Juan y enviuda en 1749. Un tiempo luego de enviudar se establece en San Germán y se casa con doña Baltazara López de Victoria, hija de don Juan Cayetano López de Victoria y doña Margarita Ramírez de Arellano. Juan Martín y doña Baltazara se establecen en el barrio Sabana Eneas de San Germán aproximadamente en 1753 y en este momento comienza la presencia de los Zapata en el área suroeste de Puerto Rico. Juan Martín y doña Baltazara son probablemente los ancestros de todos los Zapata en el área suroeste de Puerto Rico ya que tienen una numerosa prole de doce hijos. Estos se establecen en San Germán, Lajas, y Cabo Rojo. Algunos descendientes de estos hijos se mudan a Añasco, Las Marias, y Mayagüez a mediados del siglo XIX. La presencia de la familia Zapata en Puerto Rico se extiende por casi cuatro siglos y el número de descendientes en el área suroeste de Puerto Rico es casi incalculable.

Esto es un pequeño resumen de la historia de los Zapata en Puerto Rico y esta explicada con más detalle en el artículo "Los Zapata del suroeste de Puerto Rico" de la revista "Hereditas" de la Sociedad Puertorriqueña de Genealogía.


Firma Santiago Zapata Cabo Rojo
Firma de Santiago Zapata (1835), nieto de Juan Martín Zapata